“Todo el barniz de la civilización se había desvanecido; era un bárbaro el que se enfrentaba a sus conquistadores.” — Robert E. Howard de La ciudadela escarlata
“El barniz de la civilización cubría su alma de bárbaro con una capa muy delgada.” — Robert E. Howard de Conan el vengador
“Aquellos que habían sido dioses alados se convirtieron en demonios con alas.” — Robert E. Howard de La reina de la costa negra
“Normalmente nunca mato a mujeres, aunque algunas de las que viven en estas montañas son verdaderas lobas.” — Robert E. Howard de Conan el aventurero
“Todos son traidores de una u otra forma, y la mitad de ellos no saben a quién sirven.” — Robert E. Howard de Conan el aventurero 8
“Las sutiles complejidades de la esgrima eran tan inútiles contra su primitiva furia como la habilidad de un boxeador contra los ataques de una pantera.” — Robert E. Howard de El estanque del negro
“Las costumbres ancestrales eran más poderosas que la razón.” — Robert E. Howard de Conan el conquistador 6
“Su pasión se centraba en algo intangible: el poder sobre sus semejantes.” — Robert E. Howard de Conan el bucanero
“El que nada adquirió con el estudio y en todo es igualmente casto por naturaleza, puede cortar sus flores, no los malvados.” — Eurípides de Hipolito
“Vosotros no amáis más que las espadas que se hunden en vuestros corazones.” — Khalil Gibran de El precursor
“el malo es siempre malo, el bueno siempre bueno, y no le dañan las calamidades.” — Eurípides de Hecuba
“La señora Brown es eterna, la señora Brown es la naturaleza humana, la señora Brown cambia solo en la superficie, son los novelistas quienes entran y salen.” — Virginia Woolf de El señor Bennet y la señora Brown
“La tendencia eterna del hombre es odiar, temer y retroceder ante lo totalmente diferente.” — H. P. Lovecraft de El que susurra en la oscuridad
“Uno termina por no saber si es un hombre, un tigre, una nube o un dragón.” — Roberto Arlt de La isla desierta 9
“Su complexión era como la de otros clérigos, pero tenía la frente mucho más alta y era más sutil y disimuladamente perverso.” — H. P. Lovecraft de El clerigo malvado
“Ese incierto deseo de aventura subsiste en el hombre de temple más agrio y pesimista.” — Roberto Arlt de Una tarde de domingo
“Hombres que eran buenos y perfectos para sus prójimos, fueron, para mí, lo que Cristo llamó sepulcros encalados.” — Roberto Arlt de El jorobadito
“Fui descubriendo todo el sedimento de bajeza humana que encubren los actos aparentemente más leves.” — Roberto Arlt de El jorobadito
“Experimenté un placer vertiginoso en degradar mi dignidad humana.” — Roberto Arlt de El criador de gorilas
“Suponer que una mujer de ese carácter era capaz de suicidarse, es desconocer la naturaleza humana.” — Roberto Arlt de El crimen casi perfecto
“Un hombre que es capaz de revisar un cajón y robarse una medialuna es un ser humano sin sensibilidad.” — Roberto Arlt de El misterio de los tres sobretodos
“Encierre a dos yanquis en una habitación, al cabo de una hora, ¡cada uno de ellos habrá ganado diez dólares al otro!” — Julio Verne de Una ciudad flotante