“¡No sabes tú, amigo mío, la felicidad que experimenta uno con estar casado!” — Antón Chéjov de Los extraviados
“¡Caramba!; pero esto no son los Grili-Viselki; esto, es Hilovo…; los Viselki están a la derecha, detrás de la fábrica de fósforos, a cuatro kilómetros de aquí.” — Antón Chéjov de Los extraviados
“¿Cómo iban a ayudarlas los ricos, los fuertes, siendo tan groseros, tan ruines, tan borrachos, injuriándose de una maniera tan abominable?” — Antón Chéjov de Los campesinos
“Era un hombre fuerte, ancho de hombros, con una gran barba, y tocado con una gorra, como un simple obrero.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“De cuando en cuando aparecían en Obruchanovo algunos descamisados que trabajaban a las órdenes del ingeniero.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“No faltaban, para la comida, la sopa de coles y los puches, ni, para la cena, los puches y la sopa.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“El campesino podía comer cuantas coles y cuantos pepinos quisiera.” — Antón Chéjov de Los campesinos
“Hace mucho que deseo consultarle a usted sobre este caso: es un caso muy interesante.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Su vecino inmediato es un hombrecillo vivaz e inquieto que usa una barbita puntiaguda; su cabello es negro y rizado como el cabello espeso de un negro.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“El guardián está casi siempre en el vestíbulo; es un veterano retirado; se llama Nikita.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Entraron al patio del hospital, y, salvando el edificio central, se dirigieron hacia el pabellón donde está la sala núm.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“No sin trabajo lograron apoderarse de él y volverle por fuerza a casa.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Tiene una cara de ebrio y cejas espesas que le dan un aire severo, y encendidas narices.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Al pasar por el vestíbulo, Nikita, como de costumbre, se puso en pie de un salto y les saludó.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“Como Gromov no tenía recursos bastantes para ser atendido a domicilio, lo llevaron al hospital municipal y lo instalaron en la sala de los enfermos venéreos.” — Antón Chéjov de La sala número seis
“De todos modos era una falta de tacto entrar en la casa y sorprenderla.” — Antón Chéjov de La dama del perrito
“A causa de lo alborotado que estaba el mar, el vapor llegó muy tarde, después de la puesta del sol, y tardó mucho tiempo en atracar al muelle.” — Antón Chéjov de La dama del perrito
“Si le mandaba una carta, podía caer en manos del esposo y todo se echaría a perder.” — Antón Chéjov de La dama del perrito
“Pero a cada nuevo encuentro con una mujer interesante, esta experiencia se le olvidaba, sentía ansias de vivir, y todo lo encontraba sencillo y divertido.” — Antón Chéjov de La dama del perrito
“Lo mejor de todo era esperar una ocasión, y empezó a pasearse arriba y abajo por la calle esperando esa ocasión.” — Antón Chéjov de La dama del perrito
“Y he aquí que ahora, cuando su cabeza empezaba a blanquear, se había realmente enamorado por primera vez en su vida.” — Antón Chéjov de La dama del perrito