“Conócete a ti mismo y sé sabio es la misma cosa, por lo menos así lo pensamos la inscripción y yo.” — Platón de Cármides
“Sócrates: Nada, pero respóndeme; ¿el médico que cura a un enfermo te parece que obra con utilidad para sí mismo y para el enfermo?” — Platón de Cármides
“Sócrates: Ves, pues, mi querido Critias, la razón que tenía para temer, y cuan justamente me acusaba de ser incapaz de examinar con fruto la sabiduría.” — Platón de Cármides
“Sócrates: ¿En la reminiscencia y en el recuerdo, la mesura y la lentitud son más bellas, o bien lo son la fuerza y la rapidez?” — Platón de Cármides
“Me parece, que lo propio de la sabiduría es producir el rubor, hacer al hombre modesto y vergonzoso; la sabiduría es, pues, el pudor.” — Platón de Cármides
“Sócrates: Luego, mi querido Carmides, en todo lo que concierne al alma, ¿la agilidad y la velocidad parecen más bellas que la lentitud y la mesura?” — Platón de Cármides
“Al final, sin poder soportarlo más, él se levantó de pronto y se acercó a ellas de un salto, temblando de pies a cabeza.” — Guy de Maupassant de La mujer de Paul
“La corriente torrencial formaba grandes torbellinos donde jugaba la luz.” — Guy de Maupassant de La mujer de Paul
“Entonces, en un relámpago de pensamiento involuntario, recordó al pececillo al que había sentido cómo le arrancaban las entrañas…” — Guy de Maupassant de La mujer de Paul
“Sobre los anchos céspedes, la luna vertía una suave claridad, como un polvillo de algodón; penetraba en el follaje, hacía correr su luz sobre la corteza plateada de los” — Guy de Maupassant de La mujer de Paul
“Y se quedó allí, aniquilado, trastornado, como si de repente hubiera descubierto un cadáver querido y mutilado, un crimen contra natura, monstruoso, una inmunda profanación.” — Guy de Maupassant de La mujer de Paul
“Hablando del Océano, el poeta dijo: ¡Cuánta lúgubre historia en vuestro seno Guardáis, profundas olas, Que miráis a las madres de rodillas Y les contáis tragedias pavorosas!” — Guy de Maupassant de Cuentos escogidos
“Entonces un miedo espantoso se apoderó de Walter Schnaffs, el miedo a morir de hambre.” — Guy de Maupassant de Cuentos escogidos
“Y un cuervo enorme, con su afilado pico, le arrancaba los ojos.” — Guy de Maupassant de Cuentos escogidos
“Pero el trapecista, como si quisiera demostrar que el consentimiento del director contaba tan poco como su negativa, dijo que nunca más actuaría en un solo trapecio, en ninguna cir...” — Franz Kafka de Un artista del trapecio
“El Emperador como tal, sin embargo, es a su vez grande a través de todos los niveles del mundo.” — Franz Kafka de La muralla china
“Batallas de nuestra historia más antigua se libran solo ahora, y con el rostro encendido, el vecino irrumpe en tu casa con la noticia.” — Franz Kafka de La muralla china
“El mensajero se puso en camino al instante; un hombre vigoroso, infatigable; extendiendo ora este brazo, ora el otro, se abre paso entre la multitud; si encue” — Franz Kafka de La muralla china
“Es posible que también estas consideraciones, incluso opuestas a la construcción de la muralla, no dejaran de ser tenidas en cuenta por la jefatura al establecer la construcción pa...” — Franz Kafka de La muralla china