“Y todos aquellos sueños habíanse trocado en humo: ¡el maldito padre renegaba de su hija y no le daba un cuarto!” — Antón Chéjov de El trágico
“Sus finos brazos y sus piernas temblaban, sus ojos se arrasaban en lágrimas, sus mej” — Antón Chéjov de El trágico
“Si es cierto, como dijo algún alemán, que sin fósforo no hay pensamiento, aún más cierto es que no hay bondad de corazón sin una cierta cantidad de imaginación.” — Joseph Conrad de Amy Foster 13
“Y con su pecho jadeante y ojos brillantes, me recordaba de nuevo a una criatura salvaje bajo la red;” — Joseph Conrad de Amy Foster
“¡Amy!" llamé en voz alta, y mi voz parecía perderse en el vacío de esta pequeña casa como si hubiera gritado en un desierto.” — Joseph Conrad de Amy Foster
“A los niños en su país no se les enseñaba a lanzar piedras a quienes pedían compasión.” — Joseph Conrad de Amy Foster
“La fiebre lo había abandonado, llevándose consigo el calor de la vida.” — Joseph Conrad de Amy Foster
“No es de extrañar que Amy Foster apareciera a sus ojos con el halo de un ángel de luz.” — Joseph Conrad de Amy Foster
“Yo os enseñaré a sanar de vuestras dolencias, como os enseñé a amar, y la misma mano que os causó la herida os dará la salud.” — Ovidio de Remedios de amor
“Te bastan las lágrimas que obligas a verter, sin que te reprochen ninguna muerte, y tu antorcha no merece alumbrar el horror de la pira.” — Ovidio de Remedios de amor
“El amante recompensado, ebrio de felicidad, gócese y aproveche el viento favorable a su navegación; mas el que soporta a re” — Ovidio de Remedios de amor
“El vino predispone el ánimo al placer, si no se apura con abundancia; mas la embriaguez entorpece nuestros ardientes deseos.” — Ovidio de Remedios de amor
“La medicina es el arte de aprovechar el tiempo: el vino que se receta a su debido tiempo es saludable, y dañoso si se pierde la oportunidad.” — Ovidio de Remedios de amor 11
“Pero, ¡ay, mi querida Marianne!, tal felicidad como la que entonces disfruté era demasiado perfecta para ser duradera.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Edward —respondió ella—, eres seguramente demasiado modesto en tu propia alabanza.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Mi padre —continuó él— es un miserable ruin y mercenario; es solo a amigos tan particulares como este querido grupo a quienes traicionaría así sus defectos.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Ciertamente, mi amor —dije yo—, debes estar equivocada; pues es absolutamente imposible que alguna vez te haya dejado sino con confusión, desesperación y precipitación.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Un golpe de lo más severo e inesperado destruyó de una vez toda sensación de placer.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Mi querido hermano, desde que tenías cinco años, te absuelvo enteramente de haber contribuido voluntariamente alguna vez a la satisfacción de tu padre.” — Jane Austen de Amor y amistad
“Vuestras virtudes, mi amable Polydore (dirigiéndose a mi padre), las vuestras, querida Claudia, y las vuestras, mi encantadora Laura, me llaman a depositar en vosotros mi confianza...” — Jane Austen de Amor y amistad