“Mientras vivimos, más expuestos estamos al sufrimiento.” — Ambrose Bierce de Parker adderson filosofo
“Las balas de los salteadores no consiguieron matarme. Logré curar de aquellas heridas. Pero ésta, mucho me temo, es fatal.” — Ambrose Bierce de Una dama de redhorse
“Confiamos tanto en el buen funcionamiento de las leyes naturales que su suspensión aparente nos parece una amenaza para nuestra seguridad.” — Ambrose Bierce de El engendro maldito 8
“Uno se enfrenta a los peligros reales e imaginarios de la noche con mucho menos reparo al aire libre que en una casa sin puerta.” — Ambrose Bierce de Pueden suceder tales cosas
“Era como si se hubieran quedado ciegos y sordos de repente.” — Ambrose Bierce de Algunas casas encantadas
“Había pensado que, al no tener nada más que perder, era finalmente invulnerable, pero supo que acababa de perder algo más.” — Francis Scott Fitzgerald de Sueños de invierno
“Flor es la de la virginidad que, a ser posible, aun con la imaginación no había de dejar ofenderse.” — Miguel de Cervantes de La gitanilla
“¡Ay de quien no está herido, de quien jamás se siente herido por la vida!” — Miguel Hernández de El hombre acecha 8
“A veces pienso que si no tuviésemos ojos, no lloraríamos; no tendrían por dónde salir las lágrimas...” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro
“No hay prueba de un infeliz como ver que de otro a valerse venga.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“No puedo dormir sin luz, no puedo soportar la soledad de una casa abandonada.” — Rubén Darío de Thanatopia
“Cuando está en opiniones la honra, no hay tener honra.” — Miguel de Cervantes de El laberinto de amor
“Sujeta a un soplo la vida y el alma pendiente a un hilo.” — Pedro Calderón de la Barca de Triunfar muriendo 5
“El horror de morir allí, miserablemente solo, lejos de su madre y sus amigos, le cohibió todo medio de defensa.” — Horacio Quiroga de La miel silvestre
“No hay animal, por grande y fuerte que sea, que no haya de huir de ellas.” — Horacio Quiroga de La miel silvestre
“¡No puedes figurarte lo horrible que es para una madre el pensamiento de que su hijo pueda estar rabioso!” — Horacio Quiroga de El perro rabioso
“Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa, si no lo remedia el cielo.” — Miguel de Cervantes de El rufián dichoso
“El que se adelanta a confesar el defecto propio cierra la boca a los demás; no es desprecio de sí mismo, sino heroica bizarría.” — Baltasar Gracián de El Discreto 8
“hay horas peligrosas, horas lentas y cargadas de extraños pensamientos y de una voluptuosa pesadez, contra la que es imposible defenderse.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas desde mi celda 12
“detrás de esta palabra hay como un delicado temblor de miedo y una especie de súplica para que el auditorio sea generoso” — Federico García Lorca de La zapatera prodigiosa
“Era otro el que gritaba dentro de él; otro al que hasta entonces no había conocido, que tenía miedo y lloriqueaba.” — Vicente Blasco Ibáñez de La condenada
“Soy un hombre temible: enfermo, con el cuerpo arruinado antes de la vejez y la certeza de morir muy pronto.” — Vicente Blasco Ibáñez de La catedral