“Como a toda persona interiormente fría, mi más auténtico goce erótico era despertar calor e inquietud en los demás, en lugar de calentarme a mí mismo.” — Stefan Zweig de Noche fantástica 6
“Me deslizaba como sobre agua corriente y especular, sin estar aferrado, sin estar arraigado en ninguna parte.” — Stefan Zweig de Noche fantástica
“Sin ella rodaba como un desierto estéril, lúgubre y desolado de polo a polo.” — Robert E. Howard de La reina de la costa negra
“No vi ninguna ciudad extendida abajo, ni luces amistosas, sino sólo la negrura del espacio ilimitado; un espacio inimaginado, vivo con movimiento y música.” — H. P. Lovecraft de La música de Erich Zann
“El trabajo sin canción es como un viaje cansado sin fin.” — H. P. Lovecraft de La búsqueda de Iranon 5
“Flotamos en el vacío, donde los cuerpos caen o se mueven con velocidad igual, cualesquiera sean su forma y volumen.” — Julio Verne de Viaje alrededor de la luna
“Más allá —dice—, no había ni mar ni tierra ni aire.” — Julio Verne de Historia de los grandes viajes y los gra...
“Comer, beber, boxear y dormir. A esto se limitaban los actos de su existencia.” — Julio Verne de El testamento de un excentrico
“Saber el por qué de todo es quedarse con la geometría de las cosas y sin la substancia de nada.” — Leopoldo Alas «Clarín» de El gallo de Sócrates 4
“En su mirada vacía no había amor, piedad o inteligencia alguna, nada a lo que apelar.” — Ambrose Bierce de Pueden suceder tales cosas
“Aquel torero glorioso y rico que acabó pegándose un tiro, porque quién sabe lo que pasa por dentro de nadie cuando decide ser nadie.” — Manuel Chaves Nogales de Juan belmonte matador de toros
“Haber visto mucho y no tener nada, es tener ojos ricos y manos pobres.” — William Shakespeare de Como gusteis 4
“¡Qué sola se quedaba! Ahora sí, ahora sí que era un desierto el prao Somonte.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Adios cordera
“Ni el mundo tiene para mí nada bueno, ni yo tengo nada bueno para el mundo.” — Charles Dickens de Historia de dos ciudades
“Todo estaba amarillo, amarillo. ¡Las casas, el cielo, el mar, la tierra! ¡Qué desolación infinita!” — Abraham Valdelomar de El buque negro
“Manón expiró en un desierto, pero fue en brazos del hombre que la amaba; Margarita falleció en medio del lujo, pero también en medio del vacío arenal de su corazón.” — Alejandro Dumas (hijo) de La dama de las camelias
“Ella es buena. De tarde en tarde aparece triste, dice que desfallece de fastidio en medio de sus riquezas.” — Vicente Blasco Ibáñez de Sonnica la cortesana
“Un cuerpo sin alma sólo es fábrica caduca, que antes de estar viva ha aprendido a estar difunta.” — Pedro Calderón de la Barca de Pleito matrimonial del cuerpo y alma