“Una tragedia de existencia tan sombría como jamás se haya representado: un hombre enfermo que se arrastraba, un lobo enfermo que cojeaba.” — Jack London de Amor a la vida
“Siente un hambre vaga, una necesidad tan indefinida que no logra caracterizarla.” — Jack London de El hijo del lobo
“Tan sólo un vagabundo, un hombre sin tierra, pero un amigo de cualquier necesitado.” — Robert E. Howard de Solomon Kane
“La luna comenzaba a salir, carcomida y macilenta, como un cráneo entre las estrellas.” — Robert E. Howard de Solomon Kane
“El dios principal es Crom. Pero de nada vale invocarlo. Le importa muy poco si los hombres viven o mueren.” — Robert E. Howard de Conan el Cimmerio
“Me aparté de los hombres porque yo era una rueda que giraba hacia la derecha entre ruedas que giraban hacia la izquierda.” — Khalil Gibran de La tempestad 6
“Los zorros tienen sus madrigueras y las aves del cielo tienen nidos, mas el Hijo del Hombre no tiene un lugar donde reclinar su cabeza.” — Khalil Gibran de La tempestad
“Que seas siempre afortunada; en la desgracia de nada te sirven los amigos.” — Eurípides de Las fenicias
“Los ojos de los demás son nuestras cárceles; sus pensamientos nuestras jaulas.” — Virginia Woolf de La casa encantada y otros cuentos 6
“La soledad tiene suaves, sedosas manos, pero sus fuertes dedos oprimen el corazón y lo hacen gemir de tristeza.” — Khalil Gibran de Alas rotas 5
“Tenía una sensación perpetua de estar fuera, fuera, muy lejos en el mar y sola.” — Virginia Woolf de La señora Dalloway
“Solo desdeñando a cuantos encontraba conseguía contenerse sin llorar.” — Virginia Woolf de Fin de viaje
“En mi vergüenza y desesperación grito a veces frenéticamente, suplicando que me despierten; pero estas criaturas son demonios, pues se ríen de mí y me dicen que no estoy soñando.” — H. P. Lovecraft de Polaris
“Quien carece de la compañía de los vivos acude inevitablemente a la camaradería de las cosas que no están, o que ya no están, vivas.” — H. P. Lovecraft de La tumba 5
“A veces, cuando los dioses de la tierra añoran su hogar, visitan en la quietud de la noche las cumbres donde una vez habitaron, y lloran suavemente.” — H. P. Lovecraft de Los otros dioses
“Sólo yo la he visto, y por eso ningún otro rostro muestra líneas de miedo tan horribles como el mío.” — H. P. Lovecraft de La ciudad sin nombre
“El verdadero epicúreo de lo terrible estima sobre todo las antiguas y solitarias granjas de los bosques.” — H. P. Lovecraft de La lamina de la casa
“Han dicho que nunca tuve un amigo; pero que el arte, la filosofía y la locura habían llenado toda mi trágica vida.” — H. P. Lovecraft de Hipno
“La peste no había sido benévola con él, pero le había dejado esta pequeña cosa peluda para mitigar su pena.” — H. P. Lovecraft de Los gatos de Ulthar
“Todo esto sin duda fomentó una extraña vida secreta en el niño, con la imaginación como su única vía de libertad.” — H. P. Lovecraft de La cosa en el umbral
“El misterio colgaba sobre ella como las nubes sobre una fabulosa montaña deshabitada.” — H. P. Lovecraft de La búsqueda en sueños de la ignota Kadat...