“No duermo, no digiero, soy pobre, no creo, no espero... no odio... no me vengo... Soy un jornalero.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un jornalero
“Éramos tres, mi madre, el trabajo y yo. Hoy ya velamos solos yo y mi trabajo. No tengo más familia.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un jornalero
“Castillo desierto, castillo fantástico... Las vivas y ardientes imaginaciones pobláronle pronto de fantasmas.” — Julio Verne de Castillo de los carpatos
“Creía que su corazón había muerto por completo, cuando lo sintió palpitar de nuevo.” — Julio Verne de Cuentos completos vol i
“Déjame la soledad de mis mañanas en mi lecho si quieres que siga tolerando la vida.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuesta abajo 5
“Quedarse ciego es como ser enterrado en vida.” — Leopoldo Alas «Clarín» de El señor y lo demás son cuentos
“todos sus amigos llevaban mucho tiempo muertos; o bien ellos deberían haberse quedado, o bien ella debería haberse ido” — Henry James de Los papeles de aspern
“Nunca le había amado una mujer como él quería ser amado. El corazón le dijo entonces que esa mujer era La Ronca. ¡A buena hora!” — Leopoldo Alas «Clarín» de La ronca
“Provocamos terror aún en aquéllos a quienes más deseamos alegrar, de quienes más deseamos ternura y calidez.” — Ambrose Bierce de Un camino a la luz de la luna 5
“Anhelamos hablar con los que amamos, pero somos mudos, y tanto les tememos como ellos a nosotros.” — Ambrose Bierce de Un camino a la luz de la luna 6
“Pensaba en ella dos veces por semana; eso puede llamarse a menudo en relación con una persona a la que no se ha visto en doce años.” — Henry James de El mentiroso
“Había sido ella la que lo había estado sola, por el ingrato hecho de su falta de fidelidad.” — Henry James de La bestia en la jungla
“¡Por desgracia la noche reina también en mi alma: una noche oscura, sin estrellas y sin la esperanza de nuevos amaneceres!” — Ambrose Bierce de El monje y la hija del verdugo 8
“Puede que sus padres la hubiesen bautizado con ese nombre sabedores de que nadie más la bendeciría nunca.” — Ambrose Bierce de El monje y la hija del verdugo
“El hombre es un ser naturalmente sociable, y el que vive fuera de la sociedad es, ciertamente, o un ser degradado, o un ser superior a la especie humana.” — Aristóteles de Política
“En su mirada vacía no había amor, piedad o inteligencia alguna, nada a lo que apelar.” — Ambrose Bierce de Pueden suceder tales cosas
“El universo era un misterio primitivo de tinieblas, informe, vacío, y él era el único en preguntarle calladamente su eterno secreto.” — Ambrose Bierce de Una pelea dura
“Nadie creyó una palabra de mi relato, pero ¿quién puede asombrarse?” — Ambrose Bierce de Algunas casas encantadas