“Cristo es el único hombre que sucumbió de pleno grado, triunfador de la muerte, que a la vida por Ti quedó encumbrada.” — Miguel de Unamuno de El Cristo de Velázquez
“Se casó conmigo como se habría casado con un leproso, por divina piedad, por espíritu de abnegación y de sacrificio cristianos, para salvar mi alma.” — Miguel de Unamuno de Abel Sánchez. Una historia de pasión
“Entrar allí para buscarse la vida es tirar a matarse poco a poco y con mala herramienta.” — José María de Pereda de Sotileza
“Esos nombres componían su historia, sus ocho años de pelea. Cada uno le dolía en una parte.” — Leopoldo Lugones de La guerra gaucha
“Hizo en aras de su pueblo el más grande sacrificio: el de su juicio.” — Miguel de Unamuno de Vida de Don Quijote y Sancho
“La gloria te quiere para sí, y yo no quiero ni puedo ser rival de la gloria.” — Juan Valera de El cautivo de doña Mencía 5
“Los sacrificios y oraciones de los justos son las claves del techo del universo.” — Leopoldo Lugones de La estatua de sal 6
“Viles, derrotadas, locas de pánico, las víboras iban a sacrificarse, a pesar de todo.” — Horacio Quiroga de Anaconda
“Oculto en mi pecho bravo La pena que me lo hiere: El hijo de un pueblo esclavo Vive por él, calla y muere.” — José Martí de Versos sencillos 6
“Padecer por él, llorar por él, verse condenada por él a soledad horrible y a viudez prematura, es sacrificio santo que hago en aras de su amor.” — Juan Valera de Cuentos y dialogos
“Cada vez estaban más cerca de Buenos Aires, pero también cada día la tortuga se iba debilitando.” — Horacio Quiroga de La tortuga gigante
“Cerró los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvarle.” — Horacio Quiroga de La tortuga gigante
“Como se arranca el hierro de una herida su amor de las entrañas me arranqué, aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Rimas 8
“¡Dichoso el hijo que recibe la muerte de los pechos de su madre, cuando no tiene un padre que pueda darle la libertad!” — Gertrudis Gómez de Avellaneda de Guatimozín, último emperador de Méjico
“Pero sigue durmiendo, vida mía. Oye mi sangre rota en los violines.” — Federico García Lorca de Sonetos del amor oscuro 9
“Pero yo iré, aunque un sol de alacranes me coma la sien.” — Federico García Lorca de Diván del Tamarit
“Ve a mantener tu honra; pero vuelve… , vuelve a traerme la mía.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Leyendas
“¡Eso nunca! ¡Primero doy mi sangre! Que me cuesta dolor, pero con honra.” — Federico García Lorca de Mariana Pineda
“¿De qué sirve mi sangre, Pedro, si tú murieras? Un pájaro sin aire ¿puede volar?” — Federico García Lorca de Mariana Pineda 6
“Por la mente de Cesáreo cruzó la idea: «Moriremos juntos».” — Emilia Pardo Bazán de El fondo del alma