“Vé á mantener tu honra, pero vuelve... vuelve á traerme la mía.” — Gustavo Adolfo Bécquer de La promesa
“¿Qué vale lo que te he dado cuando tú me has dado un hijo?” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro
“Sacó un cuchillo y apasionadamente se cortó el puño y surgió la sangre y vio el color que le faltaba.” — Abraham Valdelomar de Los hijos del sol
“Ese padre ha debido luchar fuertemente contra lo que él considera su egoísmo.” — Horacio Quiroga de El hijo
“No es fácil, sin embargo, para un padre viudo, sin otra fe ni esperanza que la vida de su hijo, educarlo libre.” — Horacio Quiroga de El hijo
“El dinero que el doctor Else gastaba en beber provenía del sueldo de la maestrita.” — Horacio Quiroga de Los destiladores de naranja
“No me quedaba una uña sana, ni en mis dedos había otra cosa que escarbar.” — Horacio Quiroga de El vampiro
“Si ella no existiese, hace tiempo que habría buscado al gubernator de una nave, vendiéndome como esclavo, si era preciso, para correr el mundo.” — Vicente Blasco Ibáñez de Sonnica la cortesana
“Estoy dispuesta á vender los pavimentos y los techos para que no sufras apuros y nadie ponga en duda el honor de tu nombre.” — Vicente Blasco Ibáñez de La tierra de todos
“La Muerte, que buscaba a su patrón, se había conformado con el caballo.” — Horacio Quiroga de La insolacion
“Antes morirían de hambre que abandonar su dignidad de hombres á caballo.” — Vicente Blasco Ibáñez de El prestamo de la difunta
“¡Váyanse, rayas! ¡Déjenme solo! ¡Ustedes han hecho ya demasiado por mí!” — Horacio Quiroga de El paso del Yabebirí
“Se habla de los grandes sacrificios de algunas mujeres. Yo creo que no hay ninguno comparable con el sacrificio de un deseo ardiente.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Articulos varios
“sólo por pretender ser más de lo que hay en mí menosprecié lo que fui por lo que tengo de ser.” — Tirso de Molina de El vergonzoso en palacio
“Como ahora te ayudaré a quererlo, ahora te ayudaré a llorarlo.” — Federico García Lorca de Amor de don Perlimplín con Belisa en su...