“Convencido de que allí le esperaba la muerte, el cimmerio actuó según sus instintos.” — Robert E. Howard de Conan el guerrero
“Yo, que jamás había conocido el miedo, me convertí en una masa de nervios que se retorcía y saltaba.” — Robert E. Howard de Almuric
“Lo sentía en sus huesos, del mismo modo que un viejo soldado con una pata de palo sabe cuándo va a llover.” — Robert E. Howard de Conan de Aquilonia
“Las miserias más abatidas sentadas en los escalones hacen lo mismo; no pueden ser tratadas por leyes del Parlamento: aman la vida.” — Virginia Woolf de La señora Dalloway
“Todo el terror que antes había sentido vagamente se precipitó sobre mí de forma activa y vívida.” — H. P. Lovecraft de La lamina de la casa
“El instinto de autoconservación, nunca totalmente dormido, se agitó en mi pecho.” — H. P. Lovecraft de La bestia en la cueva
“No había criaturas salvajes; son sabias cuando la muerte se acerca.” — H. P. Lovecraft de El miedo que acecha
“Solo un verdadero artista conoce la anatomía real de lo terrible o la fisiología del miedo.” — H. P. Lovecraft de El modelo de Pickman 6
“La gente elude el pueblo sin saber exactamente por qué razón.” — H. P. Lovecraft de El horror de Dunwich
“Esas gentes son tan silenciosas y hurañas que uno tiene la impresión de verse frente a un recóndito enigma del que más vale no intentar averiguar nada.” — H. P. Lovecraft de El horror de Dunwich
“Sin saber exactamente por qué, uno no se atreve a preguntar nada a las arrugadas y solitarias figuras.” — H. P. Lovecraft de El horror de Dunwich
“Lo anormal siempre excita la aversión, la desconfianza y el miedo.” — H. P. Lovecraft de Aire frío 7
“Experimenté un placer vertiginoso en degradar mi dignidad humana.” — Roberto Arlt de El criador de gorilas
“Hubiera dado toda la ciencia del mundo contenida en los libros si a cambio me hubiera sido permitido adquirir la salvación de mi cuello.” — Roberto Arlt de El traje del fantasma
“El instinto de raza podía a veces más que el buen consejo y los mejores ejemplos.” — Julio Verne de Los piratas del Halifax
“Sea cual sea el bienestar relativo con que se les rodea, nada puede retenerles y no tardan en huir para recuperar su eterno vagabundeo, hambrientos, miserables, pero libres.” — Julio Verne de Los náufragos del Jonathan
“Todo el mundo conoce, por haberla sentido, esa impresión vaga de que hablo y que experimentamos cuando somos mirados fijamente por una persona cuya presencia ignoramos.” — Julio Verne de El secreto de Wilhelm Storitz
“Por profesión, por instinto, es usted el más curioso de los hombres, y es ahora que se le ofrece una soberbia ocasión de satisfacer su curiosidad.” — Julio Verne de Dueno del mundo
“Comer, beber, boxear y dormir. A esto se limitaban los actos de su existencia.” — Julio Verne de El testamento de un excentrico
“Vivía una existencia de troglodita, bajo los bosques, en las cavernas, desprovistos de la razón humana, que ya sólo obedecen a los instintos de la animalidad.” — Julio Verne de Gil braltar
“Uno se enfrenta a los peligros reales e imaginarios de la noche con mucho menos reparo al aire libre que en una casa sin puerta.” — Ambrose Bierce de Pueden suceder tales cosas
“Pisaba fuerte yendo con los ojos vendados.” — Manuel Chaves Nogales de Juan belmonte matador de toros