“Nunca tomaba resolución alguna sin meditarla largo rato y sin pesar antes las ventajas y los inconvenientes en balanza de precisión.” — José Echegaray de La experiencia
“Pero como el diablo es travieso y á quien más le gusta atormentar es al hombre prudente, la experiencia le solía dar soberanos chascos á don Tomás Barrientos.” — José Echegaray de La experiencia
“Usted conoce mi escuela: entre la razón y la locura no hay una línea divisoria...” — José Echegaray de O locura o santidad
“CARLOS.—Un hijo, a quien su padre hiere en el corazón, se deja herir y abre los brazos para que la herida sea más honda.” — José Echegaray de De mala raza
“PRUDENCIO.—No hay puertas que guarden a la mujer, por bien que se cierren, si ella abre de par en par las del corazón a los asaltos de la impureza.” — José Echegaray de De mala raza
“Soy un hombre de corazón; sé afrontar los peligros..., pero no estoy solo en el mundo; ¿y mi familia?, ¿y mi hija?, ¿y la hija de mi alma?” — José Echegaray de A fuerza de arrastrarse
“Tiene dos explicaciones el caso; ya lo concibo. 580 O que Ernesto no lee nunca, o que siempre lee lo mismo.” — José Echegaray de El gran galeoto
“No hay en la corte mujer que peque ya de liviana, porque todas traen firmezas al cuello, si no en el alma.” — Tirso de Molina de Quien calla otorga
“Alto; pues que das en eso, sirve a quien has de mandar.- ¡Qué difícil es de hallar sabio rico, amor con seso!” — Tirso de Molina de Quien calla otorga
“Determínole enviar por general de esta empresa contra el conde, y he creído primero obligar su amor, porque siempre es vencedor quien ama favorecido.” — Tirso de Molina de Palabras y plumas
“Vive Dios, que aunque pusiera, porque a Matilde olvidara, en mis sienes su corona quien me ofrece su privanza, ahora que todo el mundo ingrato la desampara, estimo más el servilla...” — Tirso de Molina de Palabras y plumas
“Alma, vos sois a quien toca desatar esta quimera; siempre salís verdadera; declaradme ahora, pues, si la indiana doña Inés es mi hermosa panadera.” — Tirso de Molina de La villana de Vallecas
“Que quien jardines cultiva donde malogra sudores en yerbas que aunque dan flores, del fruto el tiempo las priva, cuando en estéril tributo pague desvelos de amor, llorará esperanza...” — Tirso de Molina de La huerta de Juan Fernández
“Temer puedo que saldréis ingrata, porque quien del precio trata, no está lejos de vender.” — Tirso de Molina de El pretendiente al reves
“El seso y vida perdone, pues razón es que le pierda; que no es mujer de valor la que perdiendo el honor, queda viva o queda cuerda.” — Tirso de Molina de El pretendiente al reves
“Échome a temer alguna burla, aunque hablo; que no tendrá miedo al diablo quien no teme a una mujer.” — Tirso de Molina de El vergonzoso en palacio
“MAGDALENA: Con razón se llama amor enfermedad y locura; pues siempre el que ama procura, como enfermo, lo peor.” — Tirso de Molina de El vergonzoso en palacio
“No todo lo que se dice se desea siempre, Otón; de la lengua al corazón hay mil leguas; contradice la lengua al alma mil veces.” — Tirso de Molina de El castigo del penseque
“Un hombre eminente a quien temo solamente y en esta vida respeto; que para el hijo discreto es el padre muy valiente.” — Tirso de Molina de El condenado por desconfiado
“Dadme la daga y la espada; esa cruz podéis tornar; ya no hay esperanza en nada, pues no me sé aprovechar de aquella sangre sagrada.” — Tirso de Molina de El condenado por desconfiado
“En mañana de San Juan nunca más placer me hicieron la verbena y arrayán, ni los relinchos me dieron el que tus voces me dan.” — Félix Lope de Vega y Carpio de Peribáñez y el comendador de Ocaña
“Cuentan de un rey que a un árbol adoraba, y que un mancebo a un mármol asistía, a quien, sin dividirse noche y día, sin amores y quejas le contaba.” — Félix Lope de Vega y Carpio de Peribáñez y el comendador de Ocaña
“No es mucho teniendo amor; mata el desdén y el favor, suélense siempre hermanar: y todo, en fin, es perder el seso por disparates.” — Félix Lope de Vega y Carpio de La esclava de su galan
“Naturaleza el llorar vinculó por mayorazgo en las mujeres, a quien, aunque hay valor, faltan manos.” — Félix Lope de Vega y Carpio de El castigo sin venganza