“Como el, yo soy tan bueno; tan rico, no, y a su riqueza ygualo con estar siempre ajeno de todo vicio perezoso y malo; y, entre buenos, es fuero que valga la virtud mas que el diner...” — Miguel de Cervantes de Pedro de Urdemalas
“Mirad, Capacho, no hay mujer española que no salga del vientre de su madre bailadora.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo
“De esta verdad se recibe la que no habrá quien la tuerza: que peca el que hace la fuerza, pero no quien la recibe.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo
“Y de aquesta intención mía no me debes de culpar, porque el amor y el reinar nunca admiten compañía.” — Miguel de Cervantes de La casa de los celos
“Sí decís; mas yo sé, al fin, que el que es buen enamorado tiene más de pecho honrado que de traidor y de ruin.” — Miguel de Cervantes de La casa de los celos
“Quedate, Antonio, y aduierte que de la vida a la muerte ay muy poca diferencia: quien viue bien, muere bien; quien mal viue, muere mal.” — Miguel de Cervantes de El rufián dichoso
“Porque en el mal es cordura no temer, sino esperar; y la negligencia estraga los remedios del dolor, y no quiero yo que amor conmigo milagros haga.” — Miguel de Cervantes de El laberinto de amor
“Yo prometí de hacello, porque el que está enamorado, los más arduos imposibles facilita y hace llano.” — Miguel de Cervantes de El gallardo español
“En mi edad, aunque está en flor, he alcanzado y conocido que no hay mal de tal rigor que llegue al verse ofendido, el que es honrado, en su honor.” — Miguel de Cervantes de El gallardo español
“LEONICIO: Eso ya está averiguado; que el que sirviere al amor, ha de ser por su dolor con razón muy más pesado.” — Miguel de Cervantes de La Numancia
“Numancia es la que ahora sola ha sido quien la luciente espada sacó fuera, y a costa de su sangre ha mantenido la amada libertad suya y primera.” — Miguel de Cervantes de La Numancia
“Quien temiere ratones, venga a esta casa, donde el huésped los guisa como los caza.” — Francisco de Quevedo de La venta
“Todo se sabe, Lampuga; que ha dado en chismoso el diablo, y entre jayanes y marcas nunca ha habido secretario.” — Francisco de Quevedo de La venta
“Éstos se convierten en un caleidoscopio en el que cien peces saltan o laten en agonía.” — Federico García Lorca de Viaje a la luna
“Los flamencos recorrieron así todos los almacenes, y de todas partes los echaban por locos.” — Horacio Quiroga de Las medias de los flamencos
“Los otros, sin responderle, rompieron a ladrar con furia, siempre en actitud temerosa.” — Horacio Quiroga de La insolacion
“Se acordó asimismo de la recomendación de su mamá; mas creyó que su mamá exageraba, como exageran siempre las madres de las gamitas.” — Horacio Quiroga de La gama ciega
“Yo la saqué al patio, donde no quedaban sino cuatro paredes silenciosas, viscosas de alquitrán y agua.” — Horacio Quiroga de El vampiro
“(Ellas dijeron «ni nunca» porque así dicen los que hablan guaraní, como en Misiones).” — Horacio Quiroga de El paso del Yabebirí
“Hacían gran barullo con sus gritos, y tenían siempre un loro de centinela en los árboles más altos, para ver si venía alguien.” — Horacio Quiroga de El loro pelado
“gran silencio, el coaticito, que sufría mucho por los dientes de la trampa, vio, a la luz de la luna, tres sombras que se acercaban con gran sigilo.” — Horacio Quiroga de Historia de dos cachorros de coati y de...
“Se acerca una época que me inunda el corazón de nostalgia: las Navidades.” — Emilia Pardo Bazán de Bucolica
“El que ve con claridad la noción de sustancia lo ve todo; el que la ve turbiamente no ve nada.” — Ramón de Campoamor de Lo absoluto
“No hay en mi corazón bastante desprecio para echarlo sobre una doctrina que después de destruir al hombre intelectual, aniquila al hombre moral.” — Ramón de Campoamor de Lo absoluto