“Y en punto de libertad No hay satisfacción más neta, Que medírsela completa Entre riesgo y corazón,” — Leopoldo Lugones de Odas seculares
“gente del mundo, perezosa y tarda. Con la esperanza del vencer perdida, no hay quien no atienda, con ligero paso, si no a la honra, a conserbar la vida.” — Miguel de Cervantes de Viaje del Parnaso
“ El coraçon el avariento entrega en la mitad del sueño a su tesoro, que el alma en todo tiempo no le niega. Yo, que siempre guardé el común” — Miguel de Cervantes de Viaje del Parnaso
“Insidia ceba alada, Sin luz, no siempre ciega, Sin libertad, no siempre aprisionada, Que a ver el día vuelve” — Luis de Góngora de Soledades
“que es tan ciego Amor, que paga porque le den pesadumbre!— una crïada que era de quien ella se fïaba,” — Sor Juana Inés de la Cruz de Los empenos de una casa
“la luz que no se gasta, la que enseña cómo Dios es quien es; a Ti, que el ánfora del divino licor, que el néctar pongas de eternidad en nuestros corazones.” — Miguel de Unamuno de El Cristo de Velázquez
“del sol de vida, del que nunca muere. Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre nos guían en la noche de este mundo ungiéndonos con la esperanza recia” — Miguel de Unamuno de El Cristo de Velázquez
“AMINTA: Nada en mí vas a perder. IRENE: Siempre te he de aborrecer. AMINTA: Nunca yo te he de olvidar. IRENE: Tu honor se ofende en dudar.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“siempre el corazón ha estado, de un desdén enamorado, de un amor agradecido; mas nunca --¡ay de mí!-- ha tenido” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“lo niego, porque contra la razón no hay más razón que el silencio.” — Pedro Calderón de la Barca de Fortunas de Andrómeda y Perseo
“tú, pues no hay desdoro que sienta sino el que tu amor me engañe:” — Pedro Calderón de la Barca de Fieras afeminas amor
“que infaustamente estremezca pavorosa a quien la juzga nunca afable y siempre adversa?” — Pedro Calderón de la Barca de El cordero de Isaías
“Porque destino de todos, vivir de esperanzas es: quien las logra, muere en ellas; quien no las logra, también.” — José Zorrilla de El capitán Montoya 5
“No lloréis, ojuelos, Porque no es razón Que llore de celos Quien mata de amor.” — Félix Lope de Vega y Carpio de La Dorotea
“Nunca el peligro es mucho Adonde el agua es poca. Verdad es que la patria No es la virtud dichosa,” — Félix Lope de Vega y Carpio de La Dorotea
“con su muerte cumpliré su justicia y [mi] ambición. No es bien que reine en el mundo quien no reina en su apetito:” — Pedro Calderón de la Barca de Los cabellos de Absalón
“porque no es noble ni honrado, ni entendido ni valiente el hombre que a la amistad de quien le dio celos vuelve;” — Pedro Calderón de la Barca de Los cabellos de Absalón
“El que pone en María las esperanzas, de mayores incendios no solo salva riesgos de la vida, pero del alma.” — Pedro Calderón de la Barca de La aurora en Copacabana
“Por las salinas muertas yo te olvidé, amor mío. El que quiera un corazón que pregunte por mi olvido.” — Federico García Lorca de Poemas sueltos 15
“de plata y venturinas, al que doy cuerda toda las noches? ¿Qué más quieres? Porque, yo, todo; menos esclava. Quiero hacer siempre mi santa voluntad.” — Federico García Lorca de La zapatera prodigiosa
“de ahí! ¿Qué se figura? ¡Yo guardo mi corazón entero para el que está por esos mundos, para quien debo, para mi marido!” — Federico García Lorca de La zapatera prodigiosa
“y no le verás más nunca. Me mató porque sabía que te amaba como nadie. Mientras me hería... gritó: ¡Belisa ya tiene un alma!... Acércate.” — Federico García Lorca de Amor de don Perlimplín con Belisa en su...
“YERMA.-Las mujeres cuando tenéis hijos no podéis pensar en las que no los tenemos. Os quedáis frescas, ignorantes, como el que nada” — Federico García Lorca de Yerma
“Al bueno como al malo. ¡Pedro!, cuando se quiere, se está fuera del tiempo, y ya no hay día ni noche, ¡sino tú y yo!” — Federico García Lorca de Mariana Pineda