Leer / Escuchar

🎁 Regístrate y llévate 1 crédito gratis

También en Amazon ↗

Frankenstein

Mary Shelley

1818 Ciencia ficción· Terror · ⏱ ~6 h 35 min de lectura

— (0) Calificar
En una noche de tormenta, el joven Víctor Frankenstein, obsesionado con arrancarle a la muerte su secreto, insufla vida a un ser ensamblado con restos humanos. Horrorizado por su propia obra, huye de ella; pero la criatura —inteligente, sensible y condenada a la soledad por su aspecto monstruoso— aprende a hablar, a leer y, poco a poco, a odiar, hasta exigirle a su creador una compañera con quien compartir el destierro. Concebida por Mary Shelley cuando apenas tenía dieciocho años, a raíz de un desafío nocturno junto al lago Léman en el verano sin sol de 1816, esta novela de 1818 funda la ciencia ficción moderna y aún nos interroga: ¿hasta dónde puede llegar la ambición del hombre, y quién es, al final, el verdadero monstruo?
  • Portada e introducción
    • 7 min
    • 6 min
    • 2 min
    • 13 min
    • 9 min
    • 8 min
    • 7 min
    • 7 min
    • 8 min
    • 8 min
    • 10 min
    • 11 min
    • 7 min
    • 8 min
    • 10 min
    • 11 min
    • 9 min
    • 12 min
    • 13 min
    • 10 min
    • 9 min
    • 10 min
    • 12 min
    • 10 min
    • 10 min
    • 10 min
    • 14 min
    • 11 min
    • 15 min
    • 10 min
    • 11 min
    • 12 min
    • 15 min
    • 14 min
    • 12 min
    • 15 min
    • 45 min

Contexto

Mary Shelley (1797-1851) nació en el centro mismo del pensamiento radical inglés: era hija de la pionera feminista Mary Wollstonecraft —que murió pocos días después de darla a luz— y del filósofo William Godwin. Criada entre libros e ideas avanzadas, a los dieciséis años se fugó con el poeta Percy Bysshe Shelley, con quien compartiría una vida marcada por la pasión intelectual y por una sucesión de duelos: la muerte de varios de sus hijos pequeños alimentó en ella una obsesión por la vida, la muerte y la creación que late en toda la novela.

La obra nació de un célebre reto. En el verano de 1816 —el «año sin verano», ensombrecido por la erupción del volcán Tambora—, los Shelley pasaron unas semanas junto al lago de Ginebra en compañía de Lord Byron y su médico, John Polidori. Encerrados por la lluvia y leyendo historias de fantasmas alemanas, Byron propuso que cada uno escribiera una. De aquel juego, y de una pesadilla que Mary contó haber tenido, surgió Frankenstein, que ella empezó con solo dieciocho años.

Publicada de forma anónima en 1818 —muchos la atribuyeron a Percy Shelley— y revisada por la autora en 1831, la novela se apoyaba en los debates científicos del momento, sobre todo el galvanismo, que especulaba con reanimar la materia muerta mediante la electricidad. Con el tiempo se la ha reconocido como la obra fundacional de la ciencia ficción y una cumbre del relato gótico. Su criatura, deformada por el cine y la cultura popular, sigue siendo uno de los mitos modernos más poderosos: la advertencia perenne sobre lo que ocurre cuando el hombre juega a ser Dios y luego abandona su creación.

Temas y análisis

La ambición del conocimiento sin conciencia

Víctor persigue un saber prohibido —vencer a la muerte— sin detenerse a pensar en sus consecuencias. La novela no condena la ciencia, sino la soberbia que la desliga de la ética: el «poder hacer» que se lanza por delante del «deber hacer». Dos siglos después, sigue siendo el mito fundacional de todo debate sobre los límites de la técnica.

El creador y su responsabilidad

El verdadero delito de Frankenstein no es crear vida, sino abandonarla. Al huir de su criatura la condena al desamparo, y de ese abandono brota la tragedia. Late aquí una honda meditación sobre la paternidad y sobre lo que debemos a aquello —hijos, obras, inventos— que traemos al mundo.

El monstruo y la otredad

La criatura es rechazada solo por su aspecto, antes de haber hecho nada. Su historia es la de todo aquel a quien la sociedad expulsa por diferente, y plantea la pregunta incómoda que atraviesa el libro: ¿quién es el monstruo, el que tiene un rostro terrible o el que niega la compasión?

Naturaleza frente a educación

El ser nace bueno y curioso; lo vuelven cruel el desprecio y la soledad. Shelley dramatiza así una idea muy de su siglo: no somos malvados por naturaleza, sino que el trato del mundo nos moldea. La maldad, sugiere, se aprende.

La soledad y el ansia de vínculo

Creador y criatura comparten la misma herida: la incapacidad de pertenecer. La única petición de la criatura —una compañera— es un grito contra el aislamiento absoluto. Bajo el terror gótico, el libro es, en el fondo, un relato desgarrador sobre la necesidad de ser amado.

🏆

Haz el test y gana XP

8 preguntas al azar + 2 ensayos. Aprueba la selección con 80 % y ganas +40 XP.

Al aprobar la selección, tus 2 ensayos los evalúa un lector IA: si los apruebas, +100 XP.

Compartir:

Frases de Frankenstein

Aún no hay frases de este libro.

Gemas del pensamiento

¿Y si la próxima gema la descubres tú?

Dentro de «Frankenstein» esperan frases que aún nadie ha marcado. Léela con calma, y cuando una te sacuda, subráyala: se publicará como gema del pensamiento con tu nombre —aquí y en la página de Mary Shelley—.

Libros similares

Inicia sesión para dejar tu reseña.

Reseñas (0)

Todavía no hay reseñas. ¡Sé el primero en opinar!

¡Gracias por tu reseña!

Tu opinión ayuda a otros lectores. ¿Quieres marcar como terminado este libro? Realiza el test y gana XP.

Todavía no hay nadie por aquí.

Cargando…

🍪 Usamos cookies

Al navegar por ofrases aceptas el uso de cookies propias y de terceros para analítica y publicidad, necesarias para ofrecerte el servicio y mejorar tu experiencia. Más información.