“Esta nuestra vida retirada del bullicio público descubre idiomas en los árboles, libros en los arroyos, sermones en las piedras.” — William Shakespeare de Como gusteis 4
“Si eso bastase para descasarse los casados, infinitísimos sacudirían de sus hombros el yugo del matrimonio.” — Miguel de Cervantes de El juez de los divorcios
“Otros cargaron el cañón; yo, mera e inerte bala, me limité a seguir la calculada trayectoria.” — Santiago Ramón y Cajal de El hombre natural y el hombre artificial
“No sólo viva Rustán; pero, si vos lo queréis, los cautivos soltaréis.” — Miguel de Cervantes de La gran sultana doña Catalina de Oviedo
“Para él todos los tiempos del año le eran dulce y templada primavera.” — Miguel de Cervantes de La ilustre fregona
“Los estudiantes no debían saber más que lo que se les quería enseñar.” — Ignacio Manuel Altamirano de Beatriz
“La severidad de que blasonaba en España cayó de su rostro como una careta sofocante, y le vi respirando bondad, indulgencia y toda la alegría compatible con la virtud.” — Benito Pérez Galdós de Las tormentas del 48
“Ven a gozar de la noche, que es el día de los espíritus.” — Gustavo Adolfo Bécquer de La corza blanca
“ellos tienen libertad, la única posible sobre la tierra, la que da la muerte.” — Mariano José de Larra de El día de difuntos de 1836. Fígaro en el... 9
“La comarca entera respiró en libertad durante algún tiempo, como si despertara de una pesadilla.” — Gustavo Adolfo Bécquer de La cruz del diablo
“En los viejos tiempos libres sólo quería una espada afilada y un camino recto hacia mis enemigos. Ahora ningún camino es recto.” — Robert E. Howard de El fénix en la espada
“El bosque estaba allí, con su libertad como fuente de dicha y sus peligros como encanto.” — Horacio Quiroga de La miel silvestre
“Si ellas quieren contrabando o matute le habrá aunque mates a docenas a los matuteros y contrabandistas.” — Juan Valera de El maestro Raimundico
“Sólo así y no por violencia, miedo o tutela constante, tendrá verdadero mérito que resplandezcan en ellas la entereza y la virtud.” — Juan Valera de El maestro Raimundico
“en este pueblo no hay más que dos extremos: o monja o trapo de fregar.” — Federico García Lorca de La zapatera prodigiosa
“Era un loro bien feliz, que además de ser libre, como lo desean todos los pájaros, tenía también su five o'clock tea.” — Horacio Quiroga de El loro pelado
“Monjes libres, sin otra obligación que la de acudir á la hora de refectorio.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los enemigos de la mujer