“No es una cuestión de apéndice o riñón, sino de vida y... muerte.” — León Tolstoi de La muerte de Iván Ilich
“Cuanto más densamente se aglomeraban los hombres, más terribles eran las nuevas enfermedades que surgían.” — Jack London de La peste escarlata
“Porque estamos enfermos nos arrebatan la libertad. Hemos obedecido la ley. No hemos cometido ningún mal.” — Jack London de Koolau el leproso
“No puede usted comprender lo que padece un padre á la vista de un hijo enfermo.” — Julio Verne de El Chancellor 5
“Sólo la enfermedad hace notar y conocer y permite descomponer los mecanismos que, sin la enfermedad, no se conocerían.” — Marcel Proust de Sodoma y Gomorra 4
“Si temes a la enfermedad, pensarás en ti mismo en relación con la enfermedad; y eso producirá dentro de ti la forma y los movimientos de la enfermedad.” — Wallace Wattles de La ciencia de estar bien
“No es en nosotros la alegría de vivir, sino la alegría de amar.” — Abraham Valdelomar de La ciudad de los tísicos 4
“Parecía que el color y la vida que faltaban en su rostro se lo arrebataban las flores.” — Vicente Blasco Ibáñez de La condenada
“Soy un hombre temible: enfermo, con el cuerpo arruinado antes de la vejez y la certeza de morir muy pronto.” — Vicente Blasco Ibáñez de La catedral
“Infundía temor; ¡ella, la pobre chiquilla de veintitrés años!” — Miguel de Unamuno de El espejo de la muerte
“...el desequilibrio entre ricos y pobres es la enfermedad más antigua y más grave de todas las repúblicas.” — Plutarco
“Una salud demasiado espléndida es inquietante, pues su vecina, la enfermedad, está pronto siempre a abatirla.” — Giovanni Papini
“Una salud demasiado espléndida es inquietante, pues su vecina, la enfermedad, está presta siempre a abatirla.” — Giovanni Papini 4
“Me ayudaron por que se comportaron como si mi enfermedad no fuera algo raro, algo de qué avergonzarse” — Lance Armstrong
“La enfermedad me humilló y me abrió los ojos. Me hizo mirar la vida de forma más objetiva. ¿Si sobrevivo en qué me quiero convertir?” — Lance Armstrong
“Propio de la condición humana es la enfermedad de creer a los demás impostores e impíos, no a nosotros mismos, porque nadie reconoce sus propios errores...” — Miguel Servet 3