“Por estos o los otros pensamientos iba siempre a parar al examen de la tristísima situación a que había llegado, sin ver por ninguna parte remedio ni salida; todo por el amor a un...” — Benito Pérez Galdós de Los duendes de la camarilla
“Por que no hay colectividad, por mala que sea, en la cual no haya algo bueno.” — Benito Pérez Galdós de Los ayacuchos
“Ahora me ha concedido Dios otro mayorazgo: me ha concedido el hombre que eligió mi corazón entre todos los que existen y pueden existir en el mundo...” — Benito Pérez Galdós de Los ayacuchos
“Tan difícil será que yo altere la paz de usted como dejar de amarla, porque mi amor es toda mi alma, y nada puedo contra él, como no se puede nada contra Dios.” — Benito Pérez Galdós de Las tormentas del 48
“Todos los hombres hacen historia inédita; todo el que vive va creando ideales volúmenes que ni se estampan ni aun se escriben.” — Benito Pérez Galdós de Las tormentas del 48
“Porque ya ves; nuestra vida no es vida, sino más bien muerte, y nuestro comer es ayunar, y nuestras alegrías penas y quebrantos.” — Benito Pérez Galdós de La vuelta al mundo en la Numancia
“Verdaderas son siempre en sueños las visiones del morir; las del nacer no lo son.” — Benito Pérez Galdós de La vuelta al mundo en la Numancia
“El pobre es el que habla siempre bien de las personas altas, pues como está mal comido, no tiene aliento más que para honrar y aclamar.” — Benito Pérez Galdós de La revolución de julio
“En las leyendas, como en la vida, la muerte viene siempre a tiempo, es decir, cuando según nuestro criterio no debe venir.” — Benito Pérez Galdós de La estafeta romántica
“En una y otra esfera no hay linderos para el hombre de gran corazón, de inteligencia poderosa.” — Benito Pérez Galdós de Zumalacarregui
“Dios ha querido someterme a esta prueba durísima, poniendo mi conciencia, aún turbada, frente a la del hombre en quien reconozco las virtudes que yo no tuve.” — Benito Pérez Galdós de Zumalacarregui
“Esta absurda fábrica, bajo cuyos pies ha cedido el suelo cansado de soportarla, parece que se está siempre cayendo y nunca acaba de caer.” — Benito Pérez Galdós de Zaragoza
“Ya no hay nada que contar, y lo que veo no parece cosa real, confundiéndose en mi memoria lo verdadero con lo soñado.” — Benito Pérez Galdós de Zaragoza
“Viendo aquello, tendría corazón de bronce quien no compadeciera a la persona que iba dentro.” — Benito Pérez Galdós de Un voluntario realista
“Pero al decir esto miraba mi sotana y caía como un pájaro a quien una bala parte el corazón cuando va volando por el cielo...” — Benito Pérez Galdós de Un voluntario realista
“Con todo, no está de más el prevenirse, porque las bromas populares se sabe donde empiezan… pero no se sabe nunca dónde ni cómo acaban.” — Benito Pérez Galdós de Un faccioso mas y algunos frailes menos
“Entonces conocí cuán triste es no tener a nadie en el mundo a quien confiar una pena del corazón, una alegría, una esperanza.” — Benito Pérez Galdós de Un faccioso mas y algunos frailes menos 3
“Te reirás cuando te diga que no quisiera casarme nunca, que me gustaría vivir siempre libre.” — Benito Pérez Galdós de Tristana
“Nos resignamos porque no hay más remedio; pero la pobreza es cosa muy mala, hija, y todos, más o menos sinceramente, renegamos de ella.” — Benito Pérez Galdós de Tristana
“En rigor de verdad, debo parecerte ya menos culpable, porque no soy adúltera; no engaño sino a quien no tiene derecho a tiranizarme.” — Benito Pérez Galdós de Tristana
“Pero no: el que ataca a traición no es cristiano, sino un salteador de caminos.” — Benito Pérez Galdós de Trafalgar
“Más claro: que no hago caso de jerarquías, ni de respetabilidades, sean las que fueren, porque ante la verdad no hay cabeza que no deba humillarse.” — Benito Pérez Galdós de Torquemada y San Pedro
“Pero nada de exageraciones, porque de lo sublime á lo ridículo no hay más que un paso.” — Benito Pérez Galdós de Torquemada y San Pedro
“Vaya diciendo ahora que no tengo buen corazón, quien no lo tiene es usted....” — Benito Pérez Galdós de Torquemada en la hoguera