“Lo quiero advertir en tiempo: soy un admirador agradecido, no un enamorado: lo primero le es lícito a cualquiera; para lo segundo se necesita un atrevimiento que no cabe en mí, ni...” — José María de Pereda de Al primer vuelo
“No hay como las picaduras del amor propio o las insinuaciones del egoísmo para sacar de su paso a los hombres más parsimoniosos.” — José María de Pereda de Penas arriba
“Porque su expresión no era la que dan la bajeza ni la ignorancia, sino la mansedumbre del justo, ó el rubor de la inocencia.” — José María de Pereda de Escenas montañesas
“Es necesario poseer un alma superior y lúcida, que aprecie las cosas de este mundo en su verdadero tamaño y no en el que se ofrecen á los ojos del vulgo.” — Armando Palacio Valdés de Semblanzas literarias
“Guardose por la reunión un silencio que siempre había sido el ideal de don Serapio, irrealizable como todos los ideales.” — Armando Palacio Valdés de Marta y María
“En Madrid no hay términos medios: o las mujeres son totalmente hermosas o totalmente feas.” — Armando Palacio Valdés de Marta y María
“El corazón del hombre siempre será más interesante que la Naturaleza.” — Armando Palacio Valdés de La guerra injusta
“No hay hombre con el corazón en su sitio que no se haya sentido alguna vez socialista.” — Armando Palacio Valdés de La guerra injusta
“Nada pensaba hacer contra la paz de su corazón y el honor de su marido, pero sería dichoso con sólo gozar de su presencia toda la vida.” — Armando Palacio Valdés de La alegría del capitán Ribot
“Estudiando con atención la vida de los grandes hombres, se encontraría siempre un ramo de locura en ellos.” — Armando Palacio Valdés de El origen del pensamiento
“Lloró, rió, bailó, besó las manos a su futura suegra llamándola madre, prometiéndole amarla y obedecerla siempre como un hijo sumiso; en fin, mil ridiculeces que harán sonreír a to...” — Armando Palacio Valdés de El origen del pensamiento
“Escuchaba vuestros cantos inocentes, que penetraban en mi corazón infantil, inundándolo de una felicidad que nunca más ¡ay! ha vuelto á sentir.” — Armando Palacio Valdés de La aldea perdida
“Quien introduce en su estómago diariamente un par de libras de borona no es posible que tenga la imaginación despierta y el corazón brioso.” — Armando Palacio Valdés de La aldea perdida
“Sevilla había sido siempre para mí el símbolo de la luz, la ciudad del amor y la alegría.” — Armando Palacio Valdés de La hermana San Sulpicio
“Como no hay felicidad en el mundo comparable a la que siente un poeta leyendo sus versos, me apresuré a contestar afirmativamente.” — Armando Palacio Valdés de La hermana San Sulpicio
“Porque la mujer no ama sino en la eternidad: victoriosa de la muerte y del olvido.” — Leopoldo Lugones de El ángel de la sombra
“El alma de toda mujer digna del amor, es siempre una tragedia desconocida.” — Leopoldo Lugones de El ángel de la sombra 5
“He sido siempre audaz, y luego no estaba entonces en situación de apreciar las consecuencias.” — Leopoldo Lugones de Un fenomeno inexplicable
“No hay entonces ante el espectador inocentes ni culpables, sino únicamente organismos que luchan por subsistir en el campo de la vida.” — Leopoldo Lugones de El imperio jesuitico
“El aire, rayado de vírgulas de fuego, era de una paralización mortal; y por entre aquéllas se divisaba el firmamento, siempre impasible, siempre celeste.” — Leopoldo Lugones de La lluvia de fuego
“Al cabo de treinta años de austeridad y silencio, Sosistrato y sus compañeros habían alcanzado la santidad.” — Leopoldo Lugones de La estatua de sal
“Perdonar es amar sin egoísmo: amar verdaderamente, porque lo otro no es amor, sino deseo.” — Leopoldo Lugones de Filosoficula
“Yo nunca he leído ni oído nada referente a los griegos, pero sé lo que pensaron, porque están en mí, como están todos los hombres.” — Leopoldo Lugones de Filosoficula
“La incredulidad unánime de todos, respecto a mi muerte, no me dejaba morir.” — Leopoldo Lugones de El hombre muerto