“Porque el que teme a Dios y ama a su prójimo no puede ser herido por el espíritu de 5 Beliar, estando protegido por el temor de Dios.” — Anónimo de Testamento de los doce patriarcas
“Viéndolas, pues, tan golpeadas y tan maltratadas, me entristeció que estuvieran tan atormentadas y no tuvieran ningún descanso.” — Anónimo de El Pastor de Hermas
“Son excelentes; no dudes de ellos en absoluto, sino revístete de fe en el Señor, y caminarás en ellos, porque yo te fortaleceré en ellos.” — Anónimo de El Pastor de Hermas
“Y le dije al Pastor que hablaba conmigo: «Señor, ¿quién es este pastor, que es tan despiadado y severo, y tan completamente desprovisto de compasión hacia estas ovejas?»” — Anónimo de El Pastor de Hermas
“No es una visión cínica, sino realista, forjada en una sociedad donde la confianza debía ganarse y los recursos eran limitados.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“Con tu vida, debes estar siempre del lado del guerrero; con tu vida, debes estar siempre del lado de Utu.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“No juegues con una joven casada: la calumnia podría ser grave.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“Se prohíbe el robo, el asesinato y la violación de forma categórica.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“El guerrero es único, solo él equivale a muchos; Utu es único, solo él equivale a muchos.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“Hijo mío, no te sientes a solas en una estancia con una mujer casada.” — Anónimo de Las instrucciones de Shuruppak
“Después de estas palabras y otras buenas enseñanzas, se extendió en la cama, y su rostro apareció resplandeciente y alegre en extremo, de lo que todos los hermanos se maravillaron.” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“Y, haciendo la señal de la cruz, salió fuera del pueblo con sus compañeros, puesta en Dios toda su confianza.” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“Por eso quiero que pidamos a Dios que nos haga amar de todo corazón el tesoro de la santa pobreza, tan noble, que tiene por servidor al mismo Dios .” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“Por ello comenzó a decir: ¡Basta, basta, Madre dulcísima y Virgen bendita, salvadora del género humano; basta, curadora bendita, que no puedo soportar tanta dulcedumbre!” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“El lobo siguió viviendo dos años en Gubbio; entraba mansamente en las casas de puerta en puerta, sin causar mal a nadie y sin recibirlo de ninguno.” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“Dichas estas palabras y habiendo hecho oración y tomado la refección corporal con aquellos trozos de pan y aquella agua, reanudaron el camino h” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“En medio de aquel gozo, pasó su alma santísima, coronada de gloria de la vida presente a la vida bienaventurada de los ángeles.” — Anónimo de Las florecillas de San Francisco
“«Y extendió su mano hacia sus discípulos y dijo: "Estos son mis hermanos y mi madre y mis hermanas, los que hacen la voluntad de mi Padre."»” — Anónimo de Evangelio de los ebionitas
“Entonces se oyó una voz del cielo: "Este es mi Hijo amado, en quien me he” — Anónimo de Evangelio de los ebionitas
“Porque no vino a llamar a los hombres con acepción de personas, sino a los que el Espíritu había preparado.” — Anónimo de Epístola de Bernabé