“Nunca tuve un hermano; pero dudo que algún hombre haya tenido jamás un hermano que fuera para él lo que Otoo fue para mí.” — Jack London de El pagano
“Había momentos en que estuve al borde del infierno y me habría precipitado si el pensamiento de Otoo no me hubiera refrenado.” — Jack London de El pagano
“Su orgullo en mí se adentró en mí, hasta que se convirtió en una de las reglas principales de mi código personal.” — Jack London de El pagano
“Que seas siempre afortunada; en la desgracia de nada te sirven los amigos.” — Eurípides de Las fenicias
“El corazón continúa joven, y siempre hay un rinconcito para aquellos a quienes se supo amar cuando se comía a su lado el pan de los veinte años.” — Julio Verne de El náufrago del Cynthia 5
“Con sus risotadas en aquel sombrío lugar parecíale a Hormiguita que aquel mozo era un rayo de luz en la tenebrosa escuela.” — Julio Verne de Aventuras de un niño irlandés
“Nunca tengas ni casa de campo, ni coche, ni caballos... ¡ni caza! Siempre hay amigos que se encargan de tener todo eso por ti.” — Julio Verne de Diez horas de caza
“Pocos hombres son de condición tal, que celebren la buena fortuna del amigo sin envidiarla.” — Esquilo de Agamenon 5
“Me parece que me quito la mitad de los años de encima cuando estoy con amigos que tienen la mitad de mi edad.” — Julio Verne de Clovis Dardentor 5
“El amigo es el que es autor de aquellas cosas que cree son buenas para el otro, hechas por causa de este otro.” — Aristóteles de Retorica
“Conocido: persona a la que conocemos lo suficiente como para pedirle prestado, pero no lo suficiente como para prestárselo.” — Ambrose Bierce de Diccionario del diablo 8
“Desterrar al gordinflón Jack valdría desterrar al mundo entero.” — William Shakespeare de Enrique iv
“Él va en pos del honor, yo del amor. Abandona a sus amigos para hacerse más digno de ellos.” — William Shakespeare de Los dos hidalgos de Verona
“Al promediar de la vida se ponen tan fríos los laboratorios y tan egoístas los amigos.” — Santiago Ramón y Cajal de Cuentos de vacaciones
“Es difícil hallar un amigo desinteresado que no venga con su influencia a envenenar el sentimiento que se nutre con la savia de dos corazones puros.” — Ignacio Manuel Altamirano de Antonia