Introducción
Un ingenioso relato del canon de Sherlock Holmes que se abre con una de las reflexiones más citadas del detective: «la vida es infinitamente más extraña que cualquier cosa que la mente del hombre pueda inventar». A Baker Street llega la señorita Mary Sutherland, una joven miope y de modesta renta, desesperada por un misterio: su prometido, el enigmático Hosmer Angel, desapareció sin dejar rastro el mismo día de la boda, en el instante de dirigirse al altar.
Holmes escucha su relato y repara en los rasgos singulares del novio: siempre la veía de noche o con gafas oscuras, hablaba en susurros, lucía patillas y bigote, y toda su correspondencia estaba mecanografiada, incluso la firma. A partir de esos detalles y de un análisis de la máquina de escribir, el detective desenmascara la verdad: «Hosmer Angel» no existía. Era un disfraz.
El culpable es el propio padrastro de Mary, James Windibank, que, para impedir que la joven se casara y llevarse él la pequeña renta de ella, inventó y encarnó a un pretendiente fantasma del que la hizo enamorarse, arrancándole el juramento de permanecerle fiel para siempre. Holmes lo confronta con pruebas irrefutables, pero decide no revelar la verdad a Mary, pues «hay peligro para quien arrebata un engaño a una mujer». «Un caso de identidad» es una pequeña joya de deducción sobre las coincidencias y crueldades cotidianas de la vida.