Introducción
La continuación de las «Tristes» y el último gran testimonio poético del exilio de Ovidio, el gran poeta de Roma. Las «Pónticas» (Epistulae ex Ponto, «Cartas desde el Ponto») son elegías compuestas por Ovidio en su destierro de Tomis, pero esta vez adoptando la forma de cartas dirigidas a personas concretas —amigos, protectores, su esposa— a quienes el poeta implora que intercedan por él ante el poder imperial.
Como en las «Tristes», el tono dominante es el de la nostalgia y la súplica, pero aquí Ovidio da nombre a sus destinatarios y confía en la amistad y la influencia de los suyos para obtener, si no el perdón, al menos un destierro menos duro. El poeta describe la desolación de su vida entre los getas y los sármatas, en aquel confín helado y hostil del Imperio, el declive de su salud y de su ánimo, y su inquebrantable amor por Roma y por la poesía, único consuelo que le queda.
Testimonio final de una de las mayores desgracias de la historia literaria —el destierro del poeta más brillante de su tiempo—, las «Pónticas» conmueven por su sinceridad y su melancolía. Son, junto a las «Tristes», una obra fundamental de la poesía del exilio y del legado de Ovidio.