Introducción
Una de las comedias más célebres y singulares de Aristófanes, una fábula satírica sobre el dinero, la justicia y el reparto de la riqueza en el mundo, que conserva una vigencia sorprendente. El protagonista, el honrado pero pobre ateniense Crémilo, cansado de ver cómo prosperan los malvados mientras los justos sufren la miseria, consulta al oráculo y termina encontrándose con Pluto, el dios de la riqueza, al que descubre convertido en un anciano ciego y andrajoso.
Pluto es ciego, explica, porque Zeus lo cegó para que repartiera sus dones sin distinguir entre buenos y malos, y por eso la riqueza va a parar tantas veces a los perversos —«en cuanto me poseen y se hacen ricos, su perversidad no tiene límites»—. Crémilo concibe entonces un plan audaz: devolver la vista a Pluto para que, viendo de nuevo, reparta la riqueza solo entre los hombres justos y virtuosos y se corrija así la injusticia del mundo.
Cuando Pluto recobra la vista, el orden económico se trastorna por completo, con consecuencias tan cómicas como reveladoras, incluida la airada protesta de la diosa Pobreza, que defiende su papel como motor del trabajo y del ingenio humano. Con su humor, su fantasía y su hondura, «Pluto» es una de las grandes comedias de Aristófanes y una reflexión, cómica y profunda, sobre la riqueza, la pobreza y la justicia que aún hoy nos interpela.