Introducción
La primera comedia de Terencio, uno de los dos grandes comediógrafos de la Roma antigua, y una obra fundamental del teatro clásico latino. «La Andriana» (La mujer de Andros) es una elegante comedia de enredo sobre el amor contrariado entre jóvenes, los engaños y las oposiciones paternas, escrita con la finura, la humanidad y el arte que hicieron de Terencio un modelo perpetuo del teatro cómico.
La obra desarrolla un enredo amoroso típico de la comedia clásica: el joven Pánfilo ama a Gliceria, una muchacha de origen humilde y misterioso, con quien mantiene una relación en secreto, mientras su padre, Simón, se empeña en casarlo con la hija de un amigo. Entre engaños, malentendidos, la complicidad de esclavos ingeniosos y una serie de peripecias, la trama avanza hacia el reconocimiento final que descubre la verdadera identidad de la amada y permite el desenlace feliz. Terencio, adaptando a la comedia griega de Menandro, se distingue de la comicidad más ruidosa de Plauto por su elegancia, su lenguaje pulido, su fina observación de los caracteres y su hondura humana, cualidades que hicieron de su teatro un modelo de latinidad y de arte dramático durante siglos.
Clásico del teatro latino y modelo de la comedia occidental, «La Andriana» es una lectura amena, elegante y de gran interés histórico y literario. Una obra fundacional de la comedia, de la mano del refinado Terencio, de dominio público.