Introducción
Uno de los diálogos más intensos y dramáticos de Platón, un duelo verbal en el que se juega nada menos que el modo correcto de vivir. Sócrates se enfrenta sucesivamente a tres interlocutores —el célebre orador Gorgias, su discípulo Polo y, sobre todo, el implacable Calicles— en torno a una pregunta ardiente: ¿qué es la retórica y qué vale realmente el arte de persuadir a las multitudes?
Sócrates desmonta la pretensión de la retórica de ser un arte verdadero y la define, provocadoramente, como una mera «adulación», hermana de la cocina: un halago que busca el placer y no el bien, la apariencia de justicia y no la justicia. De ahí el diálogo asciende a cuestiones cada vez más hondas y sostiene una de las tesis más audaces de toda la filosofía: que «cometer una injusticia es peor que padecerla», y que al malvado impune le conviene ser castigado para sanar su alma.
El choque culmina con Calicles, que defiende sin tapujos la ley del más fuerte, el poder y el goce ilimitado de los deseos como ideal de vida. Frente a él, Sócrates opone una vida de orden, templanza y justicia, y cierra el diálogo con un mito sobre el juicio de las almas tras la muerte. «Gorgias» es una obra fundamental sobre la política, la moral y la eterna tensión entre el poder y la justicia.