Introducción
Un importante texto del cristianismo primitivo, atribuido a Bernabé, compañero del apóstol Pablo, que ofrece una interpretación alegórica y espiritual del Antiguo Testamento a la luz de la fe cristiana. La «Epístola de Bernabé» es un tratado de los primeros siglos que busca mostrar cómo las Escrituras judías anunciaban ya a Cristo, y exhorta a los creyentes a la práctica de la virtud siguiendo la doctrina de «los dos caminos».
Escrita probablemente a finales del siglo I o en el siglo II, la epístola —cuya atribución a Bernabé es tradicional pero discutida— es un texto de gran interés para conocer el pensamiento cristiano de la época. Su propósito central es demostrar, mediante una interpretación alegórica y tipológica del Antiguo Testamento, que las prescripciones y los ritos de la ley judía tenían un sentido espiritual y prefiguraban a Cristo y la nueva alianza. El autor argumenta que los judíos entendieron literalmente lo que debía comprenderse en sentido figurado, y ofrece numerosas interpretaciones simbólicas de pasajes y preceptos bíblicos. La parte final retoma, como la Didaché, la doctrina de «los dos caminos» (el de la luz y el de las tinieblas) como resumen de la ética cristiana. La Epístola de Bernabé, muy apreciada en la Iglesia antigua (llegó a incluirse en algunos manuscritos junto a los libros del Nuevo Testamento), es una fuente valiosa sobre la teología, la exégesis y la moral de los primeros cristianos.
Texto capital del cristianismo primitivo, la «Epístola de Bernabé» es una lectura de gran interés histórico y teológico. La lectura cristiana del Antiguo Testamento en los primeros siglos, de dominio público.