Introducción
Una de las obras dramáticas más celebradas de Pedro Muñoz Seca, el fecundísimo autor gaditano que fue el rey de la comedia española de las primeras décadas del siglo XX y padre del célebre «astracán». Frente a su fama de humorista disparatado —consagrada por La venganza de Don Mendo—, «El último pecado» muestra a un Muñoz Seca más hondo y ambicioso, capaz de construir un drama de fuerte carga emotiva y de indudable eficacia teatral.
La acción arranca en el hall de un lujoso hotel de San Sebastián, en pleno veraneo elegante, y se despliega a lo largo de tres actos y un epílogo en torno a uno de los grandes temas del teatro de todos los tiempos: el amor maternal y los sacrificios que una madre es capaz de asumir por la felicidad del hijo adorado. Muñoz Seca plantea el conflicto con habilidad dramática creciente, conduciendo a los personajes hacia trances de intensa emoción y hacia un desenlace que conmovió al público y a la crítica de su tiempo.
Estrenada con gran éxito, «El último pecado» fue saludada como una de las cumbres de su producción, la prueba de que el maestro del humor sabía también tocar las fibras del sentimiento. Es una obra representativa del teatro comercial español de su época y una muestra del talento escénico de uno de sus dramaturgos más populares.