Introducción
Uno de los relatos más célebres y decisivos de todo el canon de Sherlock Holmes: aquel en que Arthur Conan Doyle quiso dar muerte a su detective. Watson toma la pluma «con el corazón encogido» para narrar las últimas horas de su amigo. Holmes le revela que lleva tiempo tras la pista de una fuerza oculta que mueve el crimen organizado de Londres: el profesor James Moriarty, un genio matemático caído en la maldad, «el Napoleón del crimen», que teje su red como una araña inmóvil en el centro de su tela.
Holmes ha reunido al fin las pruebas que destruirán a toda la banda, pero Moriarty, acorralado, jura su perdición. Perseguido y en peligro de muerte, Holmes convence a Watson de huir juntos al continente. Tras una tensa persecución por Europa, los dos amigos llegan a Suiza, a las imponentes cataratas de Reichenbach. Allí, mediante una estratagema, Moriarty aparta a Watson y queda a solas con Holmes.
Al regresar, Watson encuentra solo una nota de despedida de Holmes y las huellas de una lucha al borde del abismo. Todo indica que los dos hombres, «el criminal más peligroso y el campeón supremo de la ley de su generación», cayeron abrazados al terrible torrente. El cuerpo de Holmes nunca se recuperó. Watson cierra su relato despidiéndose de «el mejor y más sabio hombre que he conocido». «El problema final» es una obra maestra del relato detectivesco y uno de los duelos más famosos de la literatura.