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Portada de Critón

Platón

Critón

Uno de los diálogos más breves y conmovedores de Platón, una lección imperecedera sobre la conciencia moral y el respeto a la ley. Sócrates ha sido condenado a muerte injustamente y aguarda en su celda el día de su ejecución. Al amanecer lo visita su fiel amigo Critón, que ha sobornado a los guardias y le trae una propuesta desesperada: huir de Atenas y salvar la vida. Critón despliega todos sus argumentos —la amistad, el deber hacia sus hijos, la injusticia de la sentencia—, pero Sócrates, sereno ante la muerte, se niega a decidir con la pasión en lugar de la razón. Establece un principio fundamental: lo importante no es vivir, sino vivir bien, «vivir como lo reclaman la probidad y la justicia», y por ello no hay que atender a la opinión de la mayoría, sino a la del que sabe. En el momento culminante, imagina a las Leyes de Atenas dirigiéndose a él para persuadirlo de que huir sería devolver injusticia por injusticia. El «Critón» plantea de forma insuperable el problema de la obediencia civil y la fidelidad a los propios principios hasta la muerte.
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Portada de Critón
Critón
Platón

Introducción

Uno de los diálogos más breves y conmovedores de Platón, una lección imperecedera sobre la conciencia moral y el respeto a la ley. Sócrates ha sido condenado a muerte injustamente y aguarda en su celda la llegada del barco sagrado de Delos, cuyo regreso marcará el día de su ejecución. Al amanecer lo visita su viejo y fiel amigo Critón, que ha sobornado a los guardias y le trae una propuesta desesperada: huir de Atenas y salvar la vida.

Critón despliega todos sus argumentos —la amistad, el deber hacia sus hijos, el qué dirán, la injusticia de la sentencia—. Pero Sócrates, sereno ante la muerte —«sería cosa poco racional que un hombre, a mi edad, temiese la muerte»—, se niega a examinar la cuestión con la razón y no con la pasión. Establece un principio fundamental: lo importante no es vivir, sino vivir bien, es decir, «vivir como lo reclaman la probidad y la justicia», y por ello no hay que atender a la opinión de la mayoría, sino a la del que sabe.

En el momento culminante, Sócrates imagina a las Leyes de Atenas dirigiéndose a él para persuadirlo de que huir sería devolver injusticia por injusticia y destruir el pacto que lo ha hecho ser quien es. Con esa personificación de las Leyes, el «Critón» plantea de forma insuperable el problema de la obediencia civil, la coherencia entre el pensamiento y la vida, y la fidelidad a los propios principios hasta la muerte.

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Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

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