Editar capítulo

Texto plano · una línea en blanco separa párrafos · «## » = subtítulo

caracteres
Cronómetro:

Lectura rápida

Premium
Velocidad ppm

Demo hasta ppm · Premium llega a ppm.

Palabras por ráfaga

Más de 1 palabra por ráfaga es premium.

Entrenar fijaciones
Intensidad
ppm
Introducción

Tipografía y lectura

Tamaño
Fondo
Ancho
Justificado
Guiones (partición)
Ortografía moderna (fué→fue)
Fuente

Voz

Tu navegador no tiene voces instaladas para la lectura.

¿Las voces suenan robóticas? Cómo instalar voces más naturales →

Acerca del libro

Portada de Ana Karénina

León Tolstoi

Ana Karénina

Ana Karénina lo tiene todo: belleza, inteligencia, posición y un matrimonio respetable con un alto funcionario de San Petersburgo. Pero cuando conoce al joven y apuesto conde Vronsky, una pasión arrolladora se apodera de ella y la empuja a arriesgarlo todo —su hogar, su hijo, su lugar en la sociedad— por un amor que la sociedad no le perdonará. Mientras la historia de Ana avanza hacia la tragedia, Tolstói entreteje la de Konstantín Levin, un terrateniente idealista y torturado por las grandes preguntas que busca, en el campo, en el trabajo y en el amor sereno de Kitty, un sentido para su vida. Dos caminos opuestos —el de la pasión que destruye y el de la búsqueda que salva— se despliegan en este fresco monumental de la Rusia del siglo XIX. Considerada por muchos la novela más perfecta jamás escrita, Ana Karénina es a la vez una desgarradora historia de amor y adulterio y una indagación inagotable sobre la felicidad, la familia, la fe y el sentido de la existencia.
Ver ficha completa

Reportar un error

¿Qué problema encontraste en este libro?

Para leer o escuchar la obra completa, adquiérela y consérvala para siempre, o hazte Premium.

Regístrate para conseguir este libro con tu 1.er crédito, o hazte Premium.

👑 Premium · acceso ilimitado
Portada de Ana Karénina
Ana Karénina
León Tolstoi

Introducción

«Todas las familias felices se parecen entre sí; pero cada familia desgraciada tiene un motivo especial para sentirse así.» Con una de las frases iniciales más célebres de la literatura arranca Ana Karénina, la novela que muchos escritores —de Dostoyevski a Nabokov, de Faulkner a Vargas Llosa— han considerado sencillamente la más perfecta jamás escrita. En sus páginas, León Tolstói despliega un mundo entero y lo hace latir con una verdad que dos siglos no han logrado apagar.

En el centro está Ana, una de las heroínas más inolvidables de todos los tiempos. Casada con Alexis Karenin, un frío y respetable alto funcionario de San Petersburgo, y madre de un niño al que adora, Ana parece tenerlo todo. Hasta que en un andén de estación conoce al conde Vronsky. Lo que empieza como una atracción se convierte en una pasión incontenible, un amor que Ana no podrá ni querrá reprimir y por el que acabará arriesgándolo todo: su matrimonio, su hijo, su honor y su lugar en una sociedad que perdona el adulterio discreto pero castiga sin piedad a quien se atreve a vivirlo a la luz del día.

Pero Ana Karénina no es solo la historia de Ana. En paralelo, Tolstói cuenta la de Konstantín Levin, un terrateniente idealista, tímido y atormentado por las grandes preguntas —qué es una vida buena, cómo debe organizarse la sociedad, si existe Dios, para qué vivimos— que es, en buena medida, un autorretrato del propio autor. Frente a la pasión devoradora de Ana, Levin busca su camino en el trabajo de la tierra, en el contacto con los campesinos y en el amor paciente y luminoso de la joven Kitty. Las dos historias, hábilmente entrelazadas, ofrecen dos respuestas opuestas a la misma pregunta: cómo vivir.

Lo prodigioso de Tolstói es su mirada. Nadie ha sabido como él penetrar en la conciencia de sus personajes y hacernos sentir lo que sienten, comprender sus contradicciones, amarlos y juzgarlos a la vez. Ana no es una villana ni una simple víctima: es un ser humano complejo, arrastrado por una fuerza que lo supera. A su alrededor, decenas de personajes —maridos, amantes, hermanos, campesinos, aristócratas— componen un fresco vastísimo y vivo de la Rusia de su tiempo, con sus salones y sus campos, sus bailes y sus siegas, sus debates sobre el matrimonio, la religión y el progreso.

Bajo la superficie de la novela de amor late, además, una honda meditación moral y espiritual. La pasión de Ana, hermosa y sincera, lleva sin embargo en su seno la semilla de la destrucción; la búsqueda de Levin, torpe y titubeante, va abriéndose paso hacia una forma de paz. Tolstói no juzga desde fuera: nos hace vivir ambos destinos y extraer nuestras propias conclusiones sobre la felicidad, la culpa y el sentido de la vida.

Publicada entre 1875 y 1877, Ana Karénina es una de esas obras totales que contienen un universo. Se puede leer como un drama pasional que atrapa desde la primera página, o como la más profunda de las reflexiones sobre lo que significa ser humano. En cualquier caso, quien entra en ella no vuelve a salir igual.

Toca un párrafo

Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

Guardar en colección

Aún no tienes colecciones. Crea la primera abajo.