“La oscuridad se estremeció con gritos y alaridos cuando el León acechó a través de los Salones del Infierno.” — Robert E. Howard de La ciudadela escarlata
“Sus sensaciones eran las de quien guía a un tigre desatado: estaba asustada y fascinada por su propio miedo.” — Robert E. Howard de El coloso negro
“Era aquella hora de la noche en la que los hombres de mirada dura hablaban en voz baja acerca de traiciones y de robos.” — Robert E. Howard de Conan el bucanero
“Anoche era negra a la luz de la luna, y ahora es roja como la sangre, a causa del sol del amanecer. No me gusta nada esa ciudad.” — Robert E. Howard de Conan el guerrero
“Si la gente de esa ciudad nos va a cortar el cuello, más vale que lo haga ahora, antes de que empiece a hacer calor.” — Robert E. Howard de Conan el guerrero
“La Muerte se ocultaba en todas partes y revestía un millar de formas.” — Robert E. Howard de Almuric 9
“Aquello que es tangible y concreto —aunque sea peligroso— no puede ser nunca tan aterrador como lo Desconocido.” — Robert E. Howard de Almuric 5
“En aquel instante de peligro, la fuerza de los antepasados bárbaros se adueñó del chico.” — Robert E. Howard de Conan de Aquilonia
“Las estructuras honestas y sanas no miran a los viajeros de forma tan astuta e inquietante.” — H. P. Lovecraft de La lamina de la casa
“El buscador de sueños debe tener cuidado de no despertar o encontrarse con los equivocados.” — H. P. Lovecraft de La extrana casa elevada entre la niebla
“Feliz es la tumba donde no ha yacido ningún mago, y feliz la ciudad de noche cuyos magos son todos cenizas.” — H. P. Lovecraft de El ceremonial
“No estás tan mal como podrías estar, pero debes salir de aquí de inmediato y mantenerte alejado.” — H. P. Lovecraft de El clerigo malvado
“Pedid al menor, no sea que el mayor no quiera responder, y mande más que vosotros.” — H. P. Lovecraft de El caso de Charles Dexter Ward
“El temor de años se salió de mis hombros, porque sabía que el que yo había derribado era la fuente de todo mi peligro.” — H. P. Lovecraft de El alquimista
“Jubilosos de abochornar el peligro a bofetadas de coraje, hubiéramos querido despertar a los hombres para demostrar qué regocijo nos engrandece las almas cuando quebrantamos la ley...” — Roberto Arlt de El juguete rabioso
“Una fortuna súbita puede constituir un peligro para ciertas naturalezas.” — Julio Verne de Los quinientos millones de la begun 6
“¡A ningún precio nos separemos!… ¡Permanezcamos juntos o estamos perdidos!…” — Julio Verne de Dos años de vacaciones
“¡Cuántos naufragios se han producido en estas costas, donde el mar rompe con una incomparable furia!” — Julio Verne de El faro del fin del mundo
“Estamos atados á un horno de mina y la mecha está encendida. Falta saber si esa mecha será larga.” — Julio Verne de El Chancellor
“Un hombre de sentimientos no se hacía acompañar por una dama en una cacería de tigres.” — Henry James de La bestia en la jungla
“La admiración se convirtió en furiosa pasión, muy peligrosa en bandidos de aquella clase.” — Emilio Salgari de La perla del río rojo