“Aquel torero glorioso y rico que acabó pegándose un tiro, porque quién sabe lo que pasa por dentro de nadie cuando decide ser nadie.” — Manuel Chaves Nogales de Juan belmonte matador de toros
“¿Termina acaso toda esa magnificencia del mundo, cuando tú mueres?” — Hans Christian Andersen de El último sueño del viejo roble
“Y yo soy tan viejo, y no puedo ir todavía.” — Hans Christian Andersen de Claus el grande y claus el chico
“Cuando el mar se torna fosforescente, el Corsario Rojo y el Verde suben a flote pidiendo venganza.” — Emilio Salgari de Honorata de wan guld
“Aunque tenga que desafiar cien veces la muerte cada día, mantendré mi juramento.” — Emilio Salgari de En el mar de las perlas 8
“Es mejor morir sepultados por la arena que en manos de los torturadores.” — Emilio Salgari de Aguilas de la estepa
“Murieron por la cosa más hermosa del mundo: el Sur muerto.” — Francis Scott Fitzgerald de El palacio de hielo
“Mi padre murió luchando contra los curdos; su hijo morirá asesinado por sus propios compatriotas. La muerte no amedrenta al guerrero.” — Emilio Salgari de El león de Damasco
“¿Qué valor tiene una vida si millares de cristianos y turcos son muertos por las minas o los proyectiles, por las espadas o las cimitarras?” — Emilio Salgari de El león de Damasco
“Cuando comprenda que no me quedan esperanzas, me pegaré un tiro.” — Emilio Salgari de El capitán del djumna
“¡Los cobardes mueren varias veces antes de expirar! ¡El valiente nunca saborea la muerte sino una vez!” — William Shakespeare de Julio César 5
“Ha muerto mi amigo, ha muerto mi vecino, han muerto mis amores, y con ellos murieron los anhelos de mi alma.” — Charles Dickens de Historia de dos ciudades 8
“tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan… las ánimas del monte comenzarán ahora á levantar sus amarillentos cráneos.” — Gustavo Adolfo Bécquer de El monte de las ánimas
“Sólo los médicos nos pueden matar y nos matan sin temor y a pie quedo, sin desenvainar otra espada que la de un récipe.” — Miguel de Cervantes de El licenciado Vidriera 5
“La juventud doliente es optimista; no cree en la muerte ni en la desventura.” — Santiago Ramón y Cajal de Cuentos de vacaciones 5