“La cabeza colgaba, balanceándose, y la cola iba arrastrando por el suelo.” — Horacio Quiroga de Historia de dos cachorros de coati y de...
“Voy a morir, chiquitos... Pero no se aflijan... Pronto van a ser ustedes hombres, y serán buenos y honrados.” — Horacio Quiroga de El desierto
“Hízose en su interior un gran silencio, como si la lluvia, los ruidos y el ritmo mismo de las cosas se hubieran retirado bruscamente al infinito.” — Horacio Quiroga de El desierto
“Adquirió entonces, nítida y absoluta, la comprensión definitiva de que todo él también se moría.” — Horacio Quiroga de El desierto
“La sombra del cementerio parecía extenderse hacia él, envolviéndole en una oscura proyección como en un sudario.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Articulos varios
“¿Quién sabe lo que hay detrás de la muerte? — pregunta Hamlet en su famoso monólogo, sin que nadie le haya contestado todavía.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Articulos varios
“Era un perpetuo estado de guerra ante la muerte; una batalla contra la ciega fatalidad y la barbarie de los hombres.” — Vicente Blasco Ibáñez de El intruso
“La Muerte rondaba en torno del mísero populacho, como un lobo alrededor del rebaño, siempre vigilante, con las uñas afuera y los dientes agudos.” — Vicente Blasco Ibáñez de El intruso
“Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“Aquella vida de arriba es la vida verdadera; hasta que esta vida muera, no se goza estando viva.” — Santa Teresa de Jesús de Poesías 5
“La muerte se le aparecía como algo dulce y triste que podía solucionar todas las contrariedades de su existencia.” — Vicente Blasco Ibáñez de El paraiso de las mujeres
“Mis padres han muerto, y las cenizas de los muertos no son más que tierra que vuelve a la tierra.” — Rosalía de Castro de Flavio
“Había en su voz algo de desesperación; la tristeza de no poder aceptar el engaño consolador de otra vida.” — Vicente Blasco Ibáñez de La bodega
“Se quedó muerto, pensando en que nacería el sol del día venidero, y con él el ideal.” — Rubén Darío de El rey burgués
“¡Oh muerte, muerte, no sé quién te teme, pues está en ti la vida!” — Santa Teresa de Jesús de Exclamaciones o meditaciones del alma a... 8
“Siempre vuelve la joven y hechicera; mas ¿en dónde, decidme, se han quedado los que partieron cuando partió ella? Esos no tornan nunca.” — Rosalía de Castro de Recopilacion de poemas
“Ciertas dudas, semejantes al hacha del inexperto leñador, derriban y talan sin compasión cuanto hay de más hermoso y consolador en las esperanzas póstumas de los hombres.” — Rosalía de Castro de El primer loco