“Como a toda persona interiormente fría, mi más auténtico goce erótico era despertar calor e inquietud en los demás, en lugar de calentarme a mí mismo.” — Stefan Zweig de Noche fantástica 6
“Nadie te creería; sé razonable, ahora, o llamaré a la guardia.” — Hans Christian Andersen de La sombra
“Nuestros más crueles adversarios no son aquellos que nos contradicen y tratan de persuadirnos, sino los que abultan o inventan las noticias que pueden desolarnos.” — Marcel Proust de El mundo de Guermantes 8
“Todas las impresiones que causaba eran conscientes.” — Francis Scott Fitzgerald de A este lado del paraiso
“Los sultanes fueron los que hicieron horriblemente cruel al pueblo turco, imbuyendo en su espíritu un feroz aborrecimiento hacia los cristianos.” — Emilio Salgari de El león de Damasco
“Persuasiones de viejas taimadas y requiebros de mozos enamorados fácilmente vencen y triunfan del poco ingenio que los pocos años encierran.” — Miguel de Cervantes de El celoso extremeño
“Otros cargaron el cañón; yo, mera e inerte bala, me limité a seguir la calculada trayectoria.” — Santiago Ramón y Cajal de El hombre natural y el hombre artificial
“ninguno puede ver las cosas que en él se muestran, que tenga alguna raza de confeso, o no sea habido y procreado de sus padres de legítimo matrimonio” — Miguel de Cervantes de El retablo de las maravillas
“El no tiene la culpa. Son los otros; los otros que se chupan la sangre del pobre.” — Vicente Blasco Ibáñez de Entre naranjos
“Las últimas palabras del mártir fueron para la santa y eterna imbecilidad de los simples, que creen lo que les enseñan, odian lo que les señalan.” — Vicente Blasco Ibáñez de Oriente
“El que anda a caza de culpas intención resuelta esconde.” — Juan Ruiz de Alarcón de Las paredes oyen
“Quería entrañablemente a Lidia; y con la moral de las histéricas burguesas, hubiera envilecido a su hija para hacerla feliz.” — Horacio Quiroga de Una estacion de amor
“Su alma impresionable, combustible, móvil y superficial, se teñía fácilmente del color del periódico que andaba en sus manos.” — Emilia Pardo Bazán de La tribuna
“Lo que en el periódico faltaba de sinceridad sobraba en Amparo de crédulo asentimiento.” — Emilia Pardo Bazán de La tribuna
“Vale más que invente que no edifique sobre el terreno que te ofrezcamos nosotros mismos.” — Emilia Pardo Bazán de Un destripador de antano
“Un supercriminal que ha sabido encontrar un sustituto ante la Justicia.” — Emilia Pardo Bazán de La cita
“Sus palabras podrán ser bonitas, rosadas, luminosas y movibles; pero sus ideas son fijas, inmutables, pesadas.” — Benito Pérez Galdós de Memorias de un cortesano de 1815
“La opinión se hincha con la verdad, así como con la mentira. ¿Quién es capaz de separarlas?” — Benito Pérez Galdós de La de los tristes destinos 5