“Preguntaban todos quién era, y ella, que no sabe mentir, decía que la Justicia; respondíanle todos: vaya por otra.” — Francisco de Quevedo de El alguacil endemoniado
“Los alguaciles son diablos calzados y nosotros diablos recoletos, que hacemos áspera vida en el infierno.” — Francisco de Quevedo de El alguacil endemoniado
“He vendido hasta mi sepultura por no tener sobre qué caer muerto.” — Francisco de Quevedo de Obras jocosas 6
“Salí tan bienquisto del pueblo, que dejé con mi ausencia á la metad dél llorando, y á la otra metad riéndose de los que lloraban.” — Francisco de Quevedo de Obras jocosas
“¡Oh vida miserable! Pues ninguna lo es más que la de los locos que ganan de comer con los que lo son.” — Francisco de Quevedo de La vida del Buscón 5
“Se empeña uno en ser clásico, y he aquí que el romanticismo le persigue, le acosa.” — Benito Pérez Galdós de Mendizabal
“Cuando los de arriba pierden la chaveta, a los tontos y a las mujeres corresponde el imperio del buen sentido.” — Benito Pérez Galdós de Napoleón en Chamartín
“Fuera de mi madre, a quien conocí por poco tiempo, no tengo noticia de ninguno de mis ascendientes, si no es de Adán, cuyo parentesco me parece indiscutible.” — Benito Pérez Galdós de Trafalgar
“Cuando un verdadero genio se empeña en subir a la gloria, la envidia le proporciona escaleras.” — Benito Pérez Galdós de La desheredada 5
“Las iglesias no lo parecen; se las tomaría por teatros o lugares de contratación.” — Benito Pérez Galdós de Portugal
“Bienaventurados los brutos, porque de ellos es el reino... de la Administración.” — Benito Pérez Galdós de Miau 5
“Cuando la cosa no tiene sentido común, debe de ser cierta.” — Benito Pérez Galdós de La de los tristes destinos 5
“¡Los hijos! Son una enfermedad de nueve meses y una convalecencia de toda la vida.” — Benito Pérez Galdós de La de Bringas
“Yo procuraré dárselo despacito para que lo rumien y digieran.” — José Zorrilla de Granada. Poema oriental
“La civilización devora sin piedad a los que acuden a estudiarla prácticamente en sus ramificaciones más halagüeñas.” — Benito Pérez Galdós de El caballero encantado