“El final de un combate y el principio de un banquete convienen a un flojo soldado y a un voraz comensal.” — William Shakespeare de Enrique iv
“Si no hay mucho amor al principio, con el favor del cielo podrá disminuir cuando nos conozcamos mejor.” — William Shakespeare de Las alegres comadres de Windsor
“Un mundo que comienza entre suegros y cuñadas, no puede ir bien.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuento futuro
“Ser ángel en la calle, santa en la iglesia, hermosa en la ventana, honesta en la casa, y demonio en la cama.” — Miguel de Cervantes de La tía fingida 9
“No aflojo la bolsa ni por Demócrito riendo, ni por Heráclito llorando.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuentos morales
“Los que más tienen que hacer en el mundo todavía, los jóvenes, no saben lo que deben hacer; y a los viejos… lo que más les importa es morirse.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuentos morales
“No he sido tan necio que diese en poeta malo, ni tan venturoso que haya merecido serlo bueno.” — Miguel de Cervantes de El licenciado Vidriera 5
“Sólo los médicos nos pueden matar y nos matan sin temor y a pie quedo, sin desenvainar otra espada que la de un récipe.” — Miguel de Cervantes de El licenciado Vidriera 5
“Todas las reglas tienen excepción, señor Alcalde.” — Miguel de Cervantes de El retablo de las maravillas
“Las mujeres no convierten sus escrúpulos en fantasmas sino para darse el gusto de reírse de ellos en la primera ocasión.” — Ignacio Manuel Altamirano de Antonia
“La Imprenta Nacional: el sepulcro de la verdad.” — Mariano José de Larra de El día de difuntos de 1836. Fígaro en el...
“Los Ministerios: Aquí yace media España; murió de la otra media.” — Mariano José de Larra de El día de difuntos de 1836. Fígaro en el...
“al amanecer un día de difuntos no me asombra precisamente que haya tantas gentes que vivan; sucédeme, sí, que no lo comprendo.” — Mariano José de Larra de El día de difuntos de 1836. Fígaro en el...
“Monjes libres, sin otra obligación que la de acudir á la hora de refectorio.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los enemigos de la mujer
“Me asombro de que los hombres hagan tantas necedades por el descubrimiento y posesión de treinta centímetros de piel oculta.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los enemigos de la mujer