“Tan solo tres años, cuatro años habían de pasar, llegara un nuevo faraón, y ya no se supiese nada de Joseph.” — Stefan Zweig de Mendel el de los libros
“No me reconociste, ni entonces ni nunca, nunca me has reconocido.” — Stefan Zweig de Carta de una desconocida
“No ser nunca el objeto visible del Poder y sujetarlo, sin embargo, por completo.” — Stefan Zweig de Fouché. Retrato de un hombre político
“Los hombres no sabían mirarlas a los ojos. En toda mirada de mujer encontraban únicamente el encanto de su sexo.” — Carmen de Burgos de La rampa
“Nadie se preocuparía de lo que necesitaba hacer para vivir; pero todos le exigirían que viviese bien.” — Carmen de Burgos de La rampa 6
“Nadie le buscaba, nadie preguntaba por él, nadie se ocupaba de él.” — Julio Verne de Agencia Thompson y Cía
“Nuestro hábito te salva porque te hace, al fin y al cabo, para la gente vulgar, indistinguible de los demás hombres.” — Henry James de La bestia en la jungla
“No he hecho más que cumplir obligaciones, cosas por los demás, desde que era una muchacha, y no creo que a nadie le importe lo más mínimo.” — Elizabeth von Arnim de Abril encantado
“El vicio de cada uno le acompaña como ese genio que era invisible para los hombres mientras ignoraban su presencia.” — Marcel Proust de Sodoma y Gomorra 6
“Los hombres cruzaban sin ocuparse de él. No sufría. No pensaba en nada.” — Rafael Barrett de El maestro
“El mineral marchaba ría abajo sin que nadie pensase en lo que había costado su arranque del suelo.” — Vicente Blasco Ibáñez de El intruso
“Ya nada de cuanto escribes es tuyo; tu marido es el que escribe y tú la que firmas.” — Rosalía de Castro de Las literatas