“Esplendorosa planta de estufa, quería que se la tomase por violeta escondida y humilde.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Snob
“Se creía a veces un miserable, el más miserable de todos los maridos; y, a ratos, se tenía por un héroe.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Su único hijo
“Desde aquellas primeras tristezas serias de mi adolescencia, siempre que estoy contento me encuentro cierto aire de actor.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Cuesta abajo
“La sustancia, permaneciendo la misma, admite cualidades contrarias.” — Aristóteles de Libro de las categorias
“Cada vez que se ponía un vestido de París, se sentía como si estuviera en Europa.” — Henry James de Daisy miller
“Había vivido tanto tiempo en Ginebra que había perdido mucho; se había desacostumbrado al tono americano.” — Henry James de Daisy miller
“Eres una sombra. La sombra de un muerto. Es el destino de los discípulos que sobreviven á los maestros.” — Leopoldo Alas «Clarín» de El gallo de Sócrates
“Lo que pervive no es él mismo, sino otro individuo semejante a él, uno no en número, sino en especie.” — Aristóteles de Acerca del alma 7
“Discurrir, amar u odiar no son afecciones del alma, sino del sujeto que lo posee en tanto que lo posee.” — Aristóteles de Acerca del alma
“Mejor sería no decir que es el alma quien se compadece, aprende o discurre, sino el hombre en virtud del alma.” — Aristóteles de Acerca del alma
“La vida me fue otorgada en plenitud, dotada con todas mis facultades y poderes. De una previa existencia no sé más que otros.” — Ambrose Bierce de Un camino a la luz de la luna 9
“Un nombre —aunque uno mismo se lo haya otorgado— es siempre mejor que un número.” — Ambrose Bierce de Un camino a la luz de la luna
“Le afectaba como la continuación de algo de lo que había perdido el comienzo.” — Henry James de La bestia en la jungla
“¡Dios mío, Dios mío! Aparte del millón de dólares, cómo me gustaría valer algo por mí misma.” — Ambrose Bierce de Una dama de redhorse
“Era corriente que se dijera de mí que mis grandes ojos azules parecían haber sido hechos más para ser mirados que para mirar.” — Ambrose Bierce de El club de los parricidas
“La sombra era ahora el amo, y el maestro se convirtió en la sombra.” — Hans Christian Andersen de La sombra 8
“Se sentía como el que asesina en la oscuridad sin saber a quién ni por qué.” — Ambrose Bierce de Pueden suceder tales cosas
“Tenía una sola pierna, pues al fundirlos, había sido el último y el plomo no alcanzó para terminarlo.” — Hans Christian Andersen de El soldadito de plomo
“"Nunca imaginé semejante felicidad cuando yo era el Patito Feo".” — Hans Christian Andersen de El patito feo
“Nada importaba haber nacido en un corral, si uno procedía de un huevo de cisne.” — Hans Christian Andersen de El patito feo 8
“nuestra alma está obligada a llenar y repintar todo nuevo espacio que se le ofrece, a esparcir en ella sus perfumes, a concertar con ella sus resonancias.” — Marcel Proust de La muerte de las catedrales 6