“Invisibles dentro del mundo vivo, Enid y yo estamos siempre juntos, esperando el anuncio de otro estreno cinematográfico.” — Horacio Quiroga de El espectro
“El peligro subsiste siempre para el hombre en cualquier edad; pero su amenaza amengua si desde pequeño se acostumbra a no contar sino con sus propias fuerzas.” — Horacio Quiroga de El hijo
“Aprendió, no a cocinar, porque ya lo sabía, sino a fregar ollas con la misma arena del patio, en cuclillas y al viento helado, que le amorataba las manos.” — Horacio Quiroga de El desierto
“No es el mecánico azul, con gorra, pañuelo y sueldo, quien puede gritar a sus jefes: ¡La calma soy yo!” — Horacio Quiroga de El conductor del rápido
“Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima.” — Horacio Quiroga de El almohadon de plumas
“El hombre la curaba todos los días, y después le daba golpecitos con la mano sobre el lomo.” — Horacio Quiroga de La tortuga gigante
“Su olfato masculino sintió en la mansa tranquilidad de su mirada, en su cuello mórbido, y en todo lo indefinible que denuncia al hombre el amor ya gozado, que debía guardar velado...” — Horacio Quiroga de Una estacion de amor
“Era siempre la misma madre, pero ya envilecida por su propia alma vieja, la morfina y la pobreza.” — Horacio Quiroga de Una estacion de amor
“En el corazón humano no hay una pulsación misteriosa que haga prever el acontecimiento fatal que va a aniquilarlo.” — Horacio Quiroga de Pasado amor
“Su matrimonio fue un idilio casi hipnótico, en el que él puso todo su amor, y ella toda su desesperada pasión.” — Horacio Quiroga de Pasado amor
“Es un pobre individuo, como todos los otros, a quien queda apenas una hora de vida...” — Horacio Quiroga de Los desterrados
“La poesía de la vida libre es mucho más ejecutiva que contemplativa, y en los crepúsculos suele haber lluvias tristísima, y mosquitos, claro está.” — Horacio Quiroga de La vida intensa
“La vida de allá, seductora cuando se la precipita sin perspectiva en una noche de entusiasta charla urbana, quiebra en dos días a una muñeca de garden party.” — Horacio Quiroga de La vida intensa
“Tu corazón de madre te ha permitido salvar una vida del Universo, donde todas las vidas tienen el mismo valor.” — Horacio Quiroga de Juan Darién
“Y la madre creyó a la serpiente, porque en todas las religiones de los hombres la serpiente conoce el misterio de las vidas que pueblan los mundos.” — Horacio Quiroga de Juan Darién
“Forma su corazón, enséñale a ser bueno como tú, y él no sabrá jamás que no es hombre.” — Horacio Quiroga de Juan Darién
“Su padre, bastante encantado de esa febril procura de vocación, común en los seres que no tienen fuerzas para seguir la que verdaderamente sienten, esperaba.” — Horacio Quiroga de Historia de un amor turbio
“Lo único que aman es su propia felicidad, la que les proporciona el hombre querido con su presencia.” — Horacio Quiroga de Historia de un amor turbio
“Hombre y Devastación son sinónimos desde tiempo inmemorial en el Pueblo entero de los Animales.” — Horacio Quiroga de Anaconda