“Yo amo a aquellos que no saben vivir más que para desaparecer, porque ésos son los que pasan al otro lado.” — Stefan Zweig de La lucha contra el demonio 26
“Fui yo, yo misma, la que se lanzó hacia ti, la que se arrojó a su destino.” — Stefan Zweig de Carta de una desconocida
“Tú eras simplemente todo, mi vida entera. Todo existía solo en la medida en que se relacionaba contigo.” — Stefan Zweig de Carta de una desconocida 10
“No me importa navegar sobre aguas azules o rojas, si lo hago a tu lado.” — Robert E. Howard de Conan el pirata 5
“¡En ellos deposité todo el amor que el destino no me permitió ofrecer a los míos!” — Julio Verne de El soberbio Orinoco
“Mi madre no sólo no hubiera vacilado un segundo en morir por mi abuela, sino que habría sufrido horriblemente si le hubieran impedido hacerlo.” — Marcel Proust de El tiempo recobrado
“Ahora no ambiciono otra riqueza que tú misma.” — William Shakespeare de Las alegres comadres de Windsor 4
“Si lo fueses, te amaría como te amo ahora, como es mi destino amarte, hasta más allá de esta vida.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Los ojos verdes
“¿Qué vale lo que te he dado cuando tú me has dado un hijo?” — Abraham Valdelomar de El hipocampo de oro
“perdiéndolo en ella todo, perderlo todo y no a ella.” — Pedro Calderón de la Barca de Amado y aborrecido
“Todas las abnegaciones y rebeldías del amor las había conocido aquella mujer.” — Vicente Blasco Ibáñez de Los muertos mandan
“Pidiéndole la entrega de su alma, sin la cual no es nada la limosna del cuerpo.” — Vicente Blasco Ibáñez de Mare nostrum
“Yo bordo en mis ropas todo el alfabeto. Para que el hombre que esté conmigo me llame de la manera que guste.” — Federico García Lorca de Dialogos
“El amor no consiste en sentir grandes cosas, sino en tener grande desnudez y padecer por el Amado.” — San Juan de la Cruz de Avisos espirituales 5
“El que perdiese su voluntad por él, ese la ganaría; el que la quisiese ganar, ése la perdería.” — San Juan de la Cruz de Noche oscura del alma 4
“Árbol que ha dado las flores, nunca supo resistir el fruto a quien las cogió.” — Tirso de Molina de La villana de Vallecas
“Me parecía que mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que allí se perdían.” — Santa Teresa de Jesús de Camino de perfeccion