“Vendo el palacio como vendería los huesos de mis abuelos.” — Ramón del Valle-Inclán de La guerra carlista
“Aí tes o meu corasón, si o queres matar ben podes: pero, como estás ti dentro, tamén, si ti o matas, morres.” — Rosalía de Castro de Cantares gallegos 5
“Siete verdades llevo, que he arrancado a mi alma para dar al mundo.” — Ricardo Güiraldes de El cencerro de cristal 5
“una vida que no es suya, sino de su hermosa prenda.” — Pedro Calderón de la Barca de No hay burlas con el amor
“Mis ojos fijos en tus ojos, Cristo, mi mirada anegada en Ti, Señor.” — Miguel de Unamuno de El Cristo de Velázquez
“Yo no debo vivir solo; yo no debo morir solo. Debo vivir para mi pueblo, morir para mi pueblo.” — Miguel de Unamuno de San Manuel Bueno, mártir 5
“Hizo en aras de su pueblo el más grande sacrificio: el de su juicio.” — Miguel de Unamuno de Vida de Don Quijote y Sancho
“Padecer por él, llorar por él, verse condenada por él a soledad horrible y a viudez prematura, es sacrificio santo que hago en aras de su amor.” — Juan Valera de Cuentos y dialogos
“Cerró los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvarle.” — Horacio Quiroga de La tortuga gigante
“¡Por la dicha de hacerlo! Hágalo yo, y venga luego... lo que venga.” — Emilia Pardo Bazán de La quimera
“Nadie hizo la observación de que había pasado su juventud toda cuidando enfermos, siempre con absoluto desconocimiento del bien propio.” — Benito Pérez Galdós de Los apostolicos
“Cayó en el amor como en un abismo, y ni miró atrás ni adelante.” — Emilia Pardo Bazán de El cisne de Vilamorta 4
“Juro que desde el 3 de junio de 1808 no sé lo que es una sábana. Estoy despierto, estoy velando por la patria.” — Benito Pérez Galdós de Juan Martín el Empecinado
“Si tú te murieras, quedándome yo viva... me faltaría razón para vivir.” — Benito Pérez Galdós de Ángel Guerra 5
“todas esas venturas que señalas, las diera por los ayes que tú exhalas, las diera por las lágrimas que lloras.” — Amado Nervo de Perlas negras 8
“Obedecer queriendo es mi delicia, y servir a mi dueño, siendo también por mi parte un poco dueña de él.” — Benito Pérez Galdós de Ángel Guerra 5
“Una mujer no ama sino en tanto que es dueña de sí misma, que puede no amar, no entregarse.” — Amado Nervo de El donador de almas 8
“si eres sombra seré sombra, si eres sueño seré sueño, si eres nube seré nube, si eres luz, seré risueño rayo de alba.” — Amado Nervo de Los jardines interiores 5