“Su pena se contaba, sin duda, en el número de las que no alivia el rocío de plata.” — Emilia Pardo Bazán de En tranvia
“Lo que no se borra tan fácilmente de la memoria de un hombre, son los padecimientos de una madre.” — Emilia Pardo Bazán de El saludo de las brujas 5
“En cuántas antiguas historietas, una flor, un beso o una mirada hacen el terrible oficio de puñal.” — Federico García Lorca de El maleficio de la mariposa 8
“Veinte años tienen muchos días, y el tiempo aplaca la pena más cruel.” — Emilia Pardo Bazán de El indulto 5
“El tiempo cumplió como suele cumplir siempre, endulzando lo amargo, limando con insensible diente las asperezas de la vida.” — Benito Pérez Galdós de Torquemada en la hoguera 5
“Cuando la madre volvió a presentarse en público, lucía ese mechón de canas.” — Emilia Pardo Bazán de El mechon blanco
“Araña la herida para arrancar un grito de dolor que denuncie el punto donde sangra.” — Emilia Pardo Bazán de El mechon blanco
“Era preciso hacer frente al dolor, fiero enemigo que se ceba en los débiles.” — Benito Pérez Galdós de La desheredada 5
“Por grande que sea una desdicha, hay momentos en que deja libre el espíritu para que dé un par de vueltas.” — Benito Pérez Galdós de La desheredada
“Todo cuanto he padecido ha sido injusto; a mí no me correspondía compartir las penas y la miseria.” — Benito Pérez Galdós de La desheredada
“Mi alma sin consuelo, mientras más gente veía, más sola se encontraba.” — Benito Pérez Galdós de Los cien mil hijos de San Luis 5
“La muerte del hijo que perece en los campos de batalla destroza el corazón, pero no afrenta.” — Benito Pérez Galdós de El equipaje del rey José 5
“Soy muy desgraciado, el más desgraciado de los hombres. Mis desdichas no tienen igual en el mundo, ni se parecen a nada de lo que leemos.” — Benito Pérez Galdós de La sombra
“Más vale la desgracia verdadera y declarada que una vacilación desgarradora.” — Benito Pérez Galdós de El terror de 1824 5
“el dolor es la única nobleza: Dios unge con un óleo de tristeza a las frentes más altas.” — Amado Nervo de Perlas negras 8
“Bajó á las cabañas de los pobres y compartió su pan amasado con lágrimas.” — Armando Palacio Valdés de La aldea perdida
“No sufrían mucho en la vida sino las almas de diamante destinadas a altos fines.” — Amado Nervo de El sexto sentido 5
“El espíritu humano necesitaba en absoluto el pulimento del dolor.” — Amado Nervo de El sexto sentido 5
“Ni sus desconfianzas, ni su suspicacia, me herían; no podían herirme, porque eran amor; no eran más que amor.” — Amado Nervo de El diamante de la inquietud
“El objeto de la vida es el conocimiento, y el conocimiento sólo se adquiere por medio del dolor.” — Amado Nervo de Crónicas