“No tengo ningún deseo de escapar, y tú no tienes necesidad de matarme; ¡ya me mataste hace tiempo!” — León Tolstoi de Dios ve la verdad pero espera
“No puedo ver moverse tus labios sin pensar que de ellos ha salido la muerte de un hombre.” — Carmen de Burgos de Alucinacion
“Sacudido por un horror mayor que el de la conciencia o la ley.” — H. P. Lovecraft de Las ratas de las paredes
“He fallado en mi deber y he traicionado la ciudad de mármol de Olathoe; he demostrado ser indigno de la confianza de mi amigo y comandante.” — H. P. Lovecraft de Polaris
“Sabía que era un ladrón. Pero la categoría en que se colocaba no le interesaba.” — Roberto Arlt de Los siete locos
“Nuevo Caín, Martínez huía en medio de la tempestad, su arma ensangrentada en la mano.” — Julio Verne de Un drama en México
“Kongre había sacado un revólver de su cinturón, se lo había apoyado en la sien… El miserable se había hecho justicia.” — Julio Verne de El faro del fin del mundo
“¡He cazado! Sí, ¡he cazado!... Así que, como castigo, me haré culpable del segundo, contándoles con detalle mis aventuras de caza.” — Julio Verne de Diez horas de caza
“No temo a la tempestad del cielo, sino la tormenta que se ha desencadenado dentro de mí.” — Julio Verne de Cuentos completos vol i
“Se creía a veces un miserable, el más miserable de todos los maridos; y, a ratos, se tenía por un héroe.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Su único hijo
“Para todos y cada uno de ustedes, la paz que no me perteneció.” — Ambrose Bierce de Un camino a la luz de la luna 8
“Era como si todo aquello se debiera a la expiación de un crimen que no podía recordar, pero de cuya culpabilidad era consciente.” — Ambrose Bierce de La muerte de Halpin Frayser