“De la flor de la soberbia, sale luego la espiga del crimen; la mies que se coge es mies de lágrimas.” — Esquilo de Los persas 5
“Nunca cerrará sus ojos la negra noche sin que ese blasón fastuoso responda bien a lo que ostenta.” — Esquilo de Los siete contra Tebas
“Siempre daña tratar con el inicuo; de su campo siempre se recogió fruto de muerte.” — Esquilo de Los siete contra Tebas 5
“Habéis hecho, como Abraham, un gran pueblo, pero de enemigos.” — Leopoldo Alas «Clarín» de Un viaje a Madrid
“La menor desviación inicial de la verdad se multiplica más tarde mil veces.” — Aristóteles de Sobre el cielo 9
“Me trasladé a la famosa ciudad de Otumwee con el corazón lleno de remordimiento por el acto de insensatez que provocó un desastre comercial tan terrible.” — Ambrose Bierce de Aceite de perro
“Dos estropeados, haraposos, sangrientos y quebrados vestigios de humanidad atestiguaron de forma solemne de que el autor de la contienda era ya un huérfano.” — Ambrose Bierce de El club de los parricidas
“Cuando los hombres viven en el pecado, van de mal en peor.” — Charles Spurgeon de El tesoro de David
“Conoció entonces Cármen que se hallaba abandonada de todos en la tierra y condenada en el cielo.” — Hans Christian Andersen de Los zapatos rojos
“Baila siempre, baila con tus zapatos colorados, que es lo único que has amado en el mundo.” — Hans Christian Andersen de Los zapatos rojos
“En la vida, tarde o temprano, se recogen siempre los frutos de nuestras obras.” — Antonio de Hoyos y Vinent de A flor de piel
“La llovizna se prolonga, la tormenta es breve. Quien mucho espolea se cansa mucho antes.” — William Shakespeare de Ricardo II 7
“La naturaleza de las malas noticias contamina al que las cuenta.” — William Shakespeare de Antonio y Cleopatra 6
“Fácil se cae en un engaño, y tarde se alza una afrenta.” — Miguel de Cervantes de Los baños de Argel
“Quise engañar y fui engañado, porque me hirieron por mis propios filos.” — Miguel de Cervantes de El casamiento engañoso
“Tales casamientos traen consigo aparejada la ejecución del arrepentimiento.” — Miguel de Cervantes de El casamiento engañoso
“Las más de su trato pueblan las camas de los hospitales, y mueren en ellos miserables y desventuradas.” — Miguel de Cervantes de La tía fingida
“Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres.” — Gustavo Adolfo Bécquer de El monte de las ánimas
“aquel sí, que se pronuncia con dos letras y da que llorar dos mil años.” — Miguel de Cervantes de El viejo celoso 5
“Pues comistes las maduras, gustad de las duras.” — Miguel de Cervantes de El juez de los divorcios 5