“Es decir, no es cuestión de facultad, sino de verdadero estilo vivo; es decir, de sangre; es decir, de viejísima cultura, de creación en acto.” — Federico García Lorca de Juego y teoria del duende
“Ojos que tenían toda la amargura de un espíritu que acababa de despertar de un ensueño ficticio, para mirar hacia un ideal de hombre perdido quizá para siempre.” — Federico García Lorca de Impresiones y paisajes
“Todo esto bajo un cielo grisáceo y un silencio en el que el agua del río suena a chocar constante de espadas.” — Federico García Lorca de Impresiones y paisajes
“La ambición, la envidia, la avaricia, todas las demás pasiones tienen su explicación y aún su objeto, menos la que fecundiza el sentimiento y lo alimenta.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas literarias a una mujer
“No es extraño: en la mujer es poesía casi todo lo que piensa; pero muy poco de lo que habla.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas literarias a una mujer
“Sabe de una vez y para siempre, que tal como os manifestáis, yo creo, y conmigo lo creen todos, que las mujeres son la poesía del mundo.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas literarias a una mujer
“Porque no hay duda: el prosaico rasero de la civilización va igualándolo todo.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas desde mi celda
“Dios, aunque invisible, tiene siempre una mano tendida para levantar por un extremo la carga que abruma al pobre.” — Gustavo Adolfo Bécquer de Cartas desde mi celda
“Pero mi alma, que es la que guarda de ella una remota memoria, se acerca á su alma…” — Gustavo Adolfo Bécquer de Articulos varios
“No, no hay crímenes bellos, sino ante la filosofía de la crueldad y ante las razones del egoísmo, por más estéticos que sean.” — Rubén Darío de Parisiana
“Sería tan pueril negarlo como escribir—alguien lo ha dicho—que una flor envenenada no es nunca bella.” — Rubén Darío de Parisiana
“Todo lo que los norteamericanos se proponen, casi siempre lo consiguen, pues el peso del oro americano hace inclinarse al mundo al lado de ellos...” — Rubén Darío de Parisiana
“Decía él mismo en un discurso, no hace mucho tiempo: «Por esto los oradores se acaban, por la misma razón que se acaban, cuando no hay guerra, los héroes.” — Rubén Darío de España contemporánea
“Don Quijote no debe ni puede morir; en sus avatares cambia de aspecto, pero es el que trae la sal de la gloria, el oro del ideal, el alma del mundo.” — Rubén Darío de España contemporánea
“Volvió Ulises cargado de experiencia; y la que traigo viene acompañada de un caudal de esperanza.” — Rubén Darío de El viaje a Nicaragua e intermezzo tropic...
“Los tejados, los cristales, los peñascos, las montañas, todo tenía una luz extrañísima, que no parecía cosa real, sino de sueño o magia.” — Rosalía de Castro de Padron y las inundaciones
“La providencia no cuida de los holgazanes, pero vela de continuo sobre el que alza su corazón a Dios, esperando ser salvo.” — Rosalía de Castro de Ruinas
“La falsedad de la mujer, si es verdad que existe, no nace en su corazón, más tierno y más amante que el de los hombres; ni anida en su alma, que naturalmente es inclinada a amar a...” — Rosalía de Castro de Flavio
“Una mujer podrá ser todo lo que debe ser, siendo virtuosa; pero no podrá ser nunca más de lo que es porque abrigue en su corazón el demonio de la soberbia.” — Rosalía de Castro de Flavio
“Pronto nos acordamos, sin embargo, de que cada Cuaresma sufrian las desventuradas el mismo martirio, volviendo, á pesar de esto, aunque con penuria y trabajo extremos, á retoñar de...” — Rosalía de Castro de El domingo de ramos
“Mas no haré yo tal por solo obedecer a una exigencia injusta, que, antes que nada, el hombre debe ser fiel a la verdad, y el artista, a la verdad y al arte.” — Rosalía de Castro de El cadiceno
“Sobre todo los que escriben y se tienen por graciosos, no dejan pasar nunca la ocasión de decirte que las mujeres deben dejar la pluma y repasar los calcetines de sus maridos, si l...” — Rosalía de Castro de Las literatas
“Yo no cesaré de buscarte hasta que muera, porque para mí no hay nada querido en la tierra sino tu memoria.” — Rosalía de Castro de La hija del mar 5
“Ahora soy yo la que te deja; mañana es posible que fueses tú el que me dejases a mí; desde que hay hombres en la tierra ha sucedido siempre lo mismo.” — Rosalía de Castro de El primer loco