Biografía de Alfonso de Valdés
Filósofo España · 1490–1532
El humanista al servicio del emperador
Alfonso de Valdés nació en Cuenca hacia 1490, en una familia de la nobleza de posible ascendencia conversa; era hermano gemelo o muy próximo de Juan de Valdés, también célebre humanista y escritor. Hombre de vasta cultura y de firmes convicciones, se formó en el humanismo renacentista y se convirtió en un ferviente seguidor de las ideas de Erasmo de Róterdam, el gran humanista que proponía una reforma de la Iglesia y una religiosidad más interior, evangélica y libre de formalismos. Alfonso de Valdés desempeñó un papel importante en la corte del emperador Carlos V, del que fue secretario y latino, participando en los grandes asuntos políticos y religiosos de su tiempo.
El erasmista
Alfonso de Valdés fue uno de los principales representantes del erasmismo en España, la corriente humanista y reformista inspirada en Erasmo que tuvo gran influencia en la España de Carlos V. Compartía el ideal erasmista de una reforma de la Iglesia, de una religiosidad más espiritual, interior y evangélica, y de una crítica de los abusos, las supersticiones y los formalismos religiosos. Defendió estas ideas con convicción y las expuso en sus obras, en un momento en que el erasmismo gozaba de favor en la corte imperial, aunque después sería perseguido por la Inquisición. Su erasmismo, unido a su posición en la corte, lo situó en el centro de los debates religiosos y políticos de su época.
Los «Diálogos»
Sus obras principales son dos diálogos en prosa, de gran calidad literaria y de intención política y religiosa. El Diálogo de Lactancio y un arcediano (o Diálogo de las cosas ocurridas en Roma) defiende la política del emperador Carlos V en relación con el saqueo de Roma de 1527 por las tropas imperiales, presentándolo como un castigo providencial de los pecados y abusos de la Iglesia y de la corte pontificia, e incorporando la crítica erasmista de la corrupción eclesiástica. El Diálogo de Mercurio y Carón es una obra satírica y moral que critica los vicios y abusos de la sociedad y de la Iglesia, y expone el ideal de una religiosidad más pura y de un buen gobierno cristiano.
Reforma y unidad cristiana
El pensamiento de Alfonso de Valdés está guiado por el ideal de una reforma de la Iglesia y de una unidad de la cristiandad, en la línea del humanismo erasmista. Deploraba la corrupción, los abusos y los formalismos de la Iglesia de su tiempo, y aspiraba a una religiosidad más interior, evangélica y espiritual, y a una reforma que devolviera a la cristiandad su pureza y su unidad, en un momento de crisis marcado por la Reforma protestante. Defendió también, desde su posición en la corte imperial, la política de Carlos V como instrumento de esa reforma y de la unidad cristiana, en unos diálogos que unen la propaganda política con la crítica religiosa y el ideal humanista.
Humanismo y prosa
La obra de Alfonso de Valdés es una muestra destacada de la prosa humanista renacentista en castellano, y sus diálogos, de gran calidad literaria, unen el arte de la prosa con la exposición de ideas religiosas, políticas y morales. Cultivó el diálogo, forma predilecta del humanismo, con maestría, y su prosa, clara, elegante y llena de ideas, refleja la cultura y la sensibilidad del humanismo erasmista. Su obra es un testimonio valioso de la efervescencia intelectual y religiosa de la España del Renacimiento y de la influencia del erasmismo, y una aportación notable a la prosa de ideas en castellano.
Legado
Alfonso de Valdés murió en Viena en 1532, mientras acompañaba a la corte imperial, víctima de la peste. Es reconocido como uno de los principales representantes del erasmismo y del humanismo en la España del Renacimiento, y como un escritor de notable calidad, autor de diálogos que unen el arte de la prosa con la defensa de la reforma de la Iglesia, la crítica de sus abusos y el ideal de la unidad cristiana. Su obra es un testimonio fundamental de la influencia del erasmismo en España y de los debates religiosos y políticos de su tiempo, y una muestra destacada de la prosa humanista en castellano. Alfonso de Valdés permanece como una figura importante del humanismo español del Renacimiento, el secretario del emperador y erasmista convencido que, en sus diálogos, defendió la reforma de la Iglesia, la religiosidad interior y la unidad de la cristiandad, y que dejó una obra de calidad literaria e interés histórico que refleja las inquietudes y los ideales de una época crucial.