Introducción
Un sabroso y divertido relato de Washington Irving, incluido en su ciclo sobre los buscadores de tesoros, que combina la comedia costumbrista, la fiebre del oro y un final feliz tan ingenioso como inesperado. El protagonista es Wolfert Webber, un honrado y flemático burgués holandés del viejo Nueva York, descendiente de una larga estirpe de cultivadores de coles, cuyo único orgullo y sustento es su modesto huerto en las afueras de la ciudad.
La vida apacible de Wolfert se trastorna cuando, en la taberna del lugar, escucha las historias que corren sobre los tesoros que el pirata Kidd enterró en la comarca. Obsesionado por la idea de hacerse rico, y espoleado por un sueño que se le repite tres veces —pues «un sueño que se repite tres veces nunca engaña»—, Wolfert descuida sus coles y se lanza a la busca del tesoro escondido, arrastrando a su familia al borde de la ruina en pos de la riqueza soñada.
Pero el destino le tiene reservada una lección irónica y una fortuna que llegará por un camino muy distinto al que imaginaba. Con su humor, su color local del Nueva York holandés y su moraleja sobre la codicia y las verdaderas fuentes de la prosperidad, «Wolfert Webber o los sueños dorados» es una de las historias más deliciosas de Irving y una muestra perfecta de su arte para el cuento costumbrista y risueño.