Introducción
Uno de los cuentos populares rusos más hermosos y célebres, recogido por Aleksandr Afanásiev: la historia de una huérfana bondadosa que triunfa sobre la crueldad gracias a la bondad, el trabajo y un talismán mágico. Al morir, la madre de Vasilisa le deja su bendición y una pequeña muñeca, con un consejo que decidirá su vida: «guárdala siempre contigo, pero no se la muestres a nadie… dale de comer y pídele consejo».
El padre vuelve a casarse, y la madrastra y sus dos hijas someten a Vasilisa a toda clase de humillaciones y trabajos, pero la muñeca —a la que alimenta en secreto— realiza por ella las tareas y la protege. Un día, para deshacerse de la muchacha, la madrastra la envía al bosque a pedir fuego a Baba Yagá, la temible bruja «que se comía a los hombres como si fueran aves». En su cabaña sobre patas de gallina, la bruja impone a Vasilisa trabajos imposibles bajo amenaza de muerte; pero, con la ayuda de la muñeca, la niña los cumple todos.
Baba Yagá, al saber que la protege la bendición de su madre, la deja marchar y le entrega una calavera con los ojos ardientes. De vuelta a casa, aquel fuego sobrenatural reduce a cenizas a la madrastra y a sus hijas malvadas. Libre al fin, Vasilisa se instala en la ciudad y teje y cose telas y camisas de belleza prodigiosa que llegan a manos del Zar; este, prendado de ella, la toma por esposa. Y la muñeca, fiel hasta el final, «siempre permaneció en su bolsillo». «Vasilisa la Bella» es una joya del folclore, sobre la bondad recompensada y la fuerza del amor materno.