Introducción
Una de las grandes comedias de sociedad de Oscar Wilde, brillante, ingeniosa y a la vez sorprendentemente crítica, sobre la doble moral, la condición de la mujer y la hipocresía de la alta sociedad victoriana. «Una mujer sin importancia» (1893) combina el torrente de agudezas y epigramas característico de Wilde con un drama de fondo serio y conmovedor, en una obra que desenmascara con elegancia las injusticias de su tiempo.
En una elegante reunión en una casa de campo inglesa, el joven Gerald Arbuthnot recibe la oferta de convertirse en secretario del brillante y cínico Lord Illingworth. Pero la llegada de la madre de Gerald, la señora Arbuthnot, revela un secreto del pasado que une a ambos hombres y que pondrá al descubierto la crueldad de una sociedad que perdona todo a los hombres y condena sin piedad a las mujeres. La «mujer sin importancia» del título —una mujer deshonrada y despreciada por la sociedad— resulta ser, en verdad, la figura moralmente superior, frente al aristócrata seductor que la abandonó. Wilde satiriza con ingenio la frivolidad de la clase alta, pero, bajo la comedia, lanza una denuncia seria de la doble moral sexual y de la injusticia hacia la mujer.
Clásico del teatro de Wilde, «Una mujer sin importancia» es una lectura chispeante y a la vez profunda, que combina la risa con la crítica social. Una obra que muestra por qué su autor es, a la vez, el más ingenioso y uno de los más lúcidos dramaturgos de su época.